Los libros de historia de la escultura a menudo se refieren a Auguste Rodin (París, 12 de noviembre de 1840 - Meudon, 17 de noviembre de 1917) como el primer moderno. Fue uno de los primeros en atreverse a distorsionar las proporciones anatómicas del cuerpo humano al pasarlas por el filtro de la sensibilidad del artista.
Una exposición en la Fundación Mapfre reflexiona sobre el inicio de la escultura moderna a través de la obra de Picasso, Maillol o Brancusi junto a la del artista francés
EFE - Madrid - 25/06/2009
La escultura vuelve a Madrid y de nuevo lo hace de la mano de la Fundación Mapfre, que en ¿Olvidar a Rodin? Escultura en París 1905-1914 propone un novedoso estudio sobre el inicio de la escultura moderna a través de obras de los más destacados artistas de los inicios del siglo XX. La muestra llega tras su exhibición en el Museo D'Orsay y se ha organizado en colaboración con este museo, la Fundación Mapfre y el Museo Internacional de Escultura de Duisburgo.
Bourdelle fue uno de los continuadores de Rodin. Se podría decir de él que más que el carácter expresionista de las figuras recogió el aspecto monumental, otra de las características de Rodin. Algunas de sus figuras recuerdan a las esculturas griegas arcaicas.
La obra escultórica de Lehmbruck gira principalmente en torno al tema del cuerpo humano. La influencia de Rodin se puede ver en que el foco expresivo se encuentra en la torsión de los cuerpos y no en la expresión de los rostros
Obras de grandes artistas como Maillol, Bernard, Bourdelle, Brancusi, Epstein, Duchamp-Villon, Zadkine, Julio González, Picasso, Wilhelm Lehmbruck o Archipenko, junto a las del propio Rodin, muestran cómo se construye un nuevo lenguaje de la modernidad tomando como punto de referencia al escultor francés. Además, se pone en valor y contextualiza la obra de grandes escultores españoles del momento, como Manolo Hugué, Gargallo, Casanovas o Clarà que, junto a González y Picasso, estaban establecidos en París.
Dos obras marcan el periodo, Mediterránea (1905) de Aristide Maillol, escultura emblemática cuya influencia en la concepción del mediterraneísmo catalanista es fundamental y que por primera vez sale del Museo D'Orsay para viajar a España, y Mujer sentada (1914), de Gaudier-Brzeska. A través del estudio de los años que cubren la exposición se pretende prescindir de posturas establecidas por los historiadores de arte que lo situaban en la tradición o buceaban en la vanguardia.
Como muchos artistas de principios del siglo XX se trasladó desde su natal Alemania a París. En la efervescencia intelectual y creativa que se vivía en la capital francesa Lehmbruck se acercó a los cubistas, a Brancusi y a Archipenko.
Esta figura se ha convertido en el símbolo de la obra del escultor. En su origen era un retrato del poeta Dante afectado por lo que está viendo en las puertas del infierno pero con el tiempo se ha convertido en una metáfora de la soledad y la reflexión sobre la condición humana.
Acompañado de sus contemporáneos
"Este carácter disociado de análisis siempre me ha parecido falso, artificial. Por ello he querido abrazarlo todo, mostrando toda la producción de escultura del momento. Hay que superar las categorías para dejar aflorar otras visiones", ha comentado Catherine Chevillot, conservadora-jefe de Escultura del Museo D' Orsay. El deseo de la comisaria es también que permita redescubrir a una serie de escultores que son poco conocidos o que han caído en el olvido y "volver a ponerlos juntos en una perspectiva europea".
El escultor rumano Constantin Brancusi recibió la influencia de Rodin en su época de estudiante en París a comienzos del siglo XX. A lo largo de su carrera fue depurando la figura hasta llegar a la abstracción.
Pintor, dibujante, grabador y hasta tapicero al francés Maillol el éxito le llega con esta escultura. En 1905 la expone en el Salón de Otoño en París. A partir de aquí hace numerosas exposiciones en París, Nueva York, Berlín, Chicago y comienzan a recibir encargos.
En el periodo estudiado, París era un crisol, un lugar indispensable para la escultura, "desde 1905 a 1914, son unos años en que todo el mundo se daba cita allí, las ideas se intercambian y se mezclan" y surge una floración, una experimentación que llevan a cabo todos juntos y que supone un desafío para las categorías preestablecidas. Buscan la forma, movida por la preocupación arquitectónica, y desprovista de estética ya que, según ellos, cuando la escultura está sobrecargada de emoción, arrastra con ella la desaparición de cualquier significación de forma y de visión. "Se oponen a todo lo hecho por Rodin y buscan una nueva manera de trabajar, volviendo a la esencia", según la comisaria, y pieza fundamental en la percepción del inicio de ese cambio es Mediterránea.
A menudo se han comparado las figuras alargadas y llenas de pesadumbre del alemán como un trasunto escultórico de las pinturas de El Greco
El planteamiento de la exposición es colocar a Rodin en el centro de la modernidad escultórica y analizar su contexto creativo de 1905 a 1914
El recorrido muestra obras del numeroso grupo de jóvenes como Maillol, Bernard, Hoetger, Lehmbruck, Zadkine, Archipenko, Nadelman, Brancusi, Gargallo, González o Picasso, procedentes de toda Europa que, atraídos por el carisma de Rodin, comparten una serie de preocupaciones formales que abrirán la puerta de la escultura moderna. Otros como Bourdelle, Brancusi o Josep Clarà se convierten en ayudantes de Rodin. Las formas se vuelven cada vez más simples, las figuras en pie se van reduciendo cada vez más al cilindro, al cono y a la esfera, los rostros se simplifican, limitando al máximo rasgos y expresión. Ante los acontecimientos bélicos, algunos artistas adoptan un fuerte expresionismo desprovisto de sentimiento, como Bourdelle en Francia o Lehmbruck en Alemania, escultor que sirve de hilo conductor en la exposicin. La muestra finaliza con dos obras fundamentales de este periodo El hombre sentado, de Lehmbruck, que se exhibe junto a El pensador, de Rodin. La comparación entre ambas figuras pone de manifiesto cómo, sin embargo, la influencia de Rodin sigue presente.
¿Olvidar a Rodin? Escultura en París 1905-1914. Fundación Mapfre. Paseo de Recoletos 23. Del 26 de junio al 13 de septiembre. Lunes de 14.00a 20.00. Martes a sábados, de 10.00 a 20.00. Domingos y festivos, de 12.00 a 20.00. Entrada libre.













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