quinta-feira, 6 de outubro de 2011

Louise - Jack Hylton Orchestra



One Night Alone With You-Jack Hylton Orchestra

 
 

Imelda May - Fallin In Love With You Again

 
 

Imelda May - Meet You At The Moon



Jean Paques - Doucement




bar é fotografia - Mick Waghorne



http://fc04.deviantart.net/fs47/o/2009/245/d/a/da4decf9aee31b6316e3dbbe8b8ab43b.jpg


Mick Waghorne

"Shape"

Após a terceira dose - Bar é poesia

  


Ausência




(luiz alfredo motta fontana)





não importa a mesa

não importa o bar

nem mesmo a idade do malte

entre um cigarro e outro

mesmo com o sambinha ao fundo

alheia ao murmurinho

tua ausência nua

estará ao lado

Bar é fotografia - Flor Garduño



http://mastersofphotography.files.wordpress.com/2010/08/flor-garduc3b1o-copiar.jpg?w=910&h=874


Flor Garduño

Untitled

Muere Steve Jobs, fundador de Apple - El País, es - link (aqui)

 

El genio de la tecnología, que revolucionó la informática, fallece a los 56 años. El mundo debe al exjefe de la compañía californiana grandes inventos, desde Apple II a iPad

SANDRO POZZI | Nueva York 06/10/2011

http://www.elpais.com/recorte/20111006elpeputec_15/XLCO/Ies/Steve_Jobs_1955_-_2011.jpg

El cofundador de Apple, Steve Jobs, en una presentación el 7 de junio de 2010.- RYAN ANSON (AFP)

El enigmático, reservado y visionario Steve Jobs, ha muerto hoy a los 56 años, ha anunciado Apple. Jobs era mucho más que el consejero delegado de Apple. Nunca antes una marca estuvo tan asociada a una persona. Su contribución al mundo tecnológico le convierte en uno de los grandes innovadores de los últimos 75 años, en un transformador de la industria. El Thomas Edison del siglo veintiuno hizo del ordenador un artilugio simple de usar, cambio la manera de hacer negocio con la música a través de Internet y lanzó la telefonía móvil en otra dimensión.

La familia ha emitido un comunicado en el que explicaba que Jobs había muerto "en paz" y rodeado de sus seres queridos. "Sabemos que muchos de ustedes llorarán la pérdida con nosotros y les pedimos que respeten nuestra privacidad durante este momento de pena".
Apple fue fundada en abril de 1976, en un garaje en Los Altos (California), tal y como mandan los cánones del sueño americano. Al lado de Steve Jobs estaba su compañero de estudios y amigo Steve Wozniak. El dúo era perfecto. Jobs, que entonces tenía 21 años, se encargaba de las ideas y de vender el producto. Wozniak se dedicaba a las cuestiones de ingeniería que daban vida a complejos artilugios tecnológicos.
Así, y con un respaldo financiero de 90.000 dólares, nació su primera computadora, Apple I, con una visión: popularizar el uso de los ordenadores personales, llevándolos de las oficinas a las casas. En 1977 llegó su primer éxito, con el Apple II, la primera computadora producida en masa para el consumo. En tan sólo dos años, la facturación de la compañía se multiplicó por quince, de los 7,8 millones de dólares hasta los 117 millones, lo que les convirtió en multimillonarios antes de cumplir los 25 años.
La famosa manzana
El popular símbolo de la manzana con un bocado al lado derecho lo tomó de los Beatles, que utilizaban la imagen de la fruta del pecado original en sus discos a final de la década de los años 1960. La elección le costaría después una intensa batalla legal para su uso en la tienda electrónica iTunes, donde la música de la legendaria banda de Liverpool estuvo ausente hasta otoño de 2010. Era sólo el inicio de lo que estaba por llegar, en una época en el que el IBM era el gigante a batir.
Steve Jobs nació un 24 de febrero de 1955 en San Francisco. Sus padres biológicos, Abdulfattah Jandali -de origen sirio- y Joanne Schieble no estaban casados. Fue adoptado por Paul y Clara Jobs. Se crió en el seno de una familia con pocos recursos. Y abandonó la universidad, porque sabía que las oportunidades estaban fuera de las aulas.
A los 12 años, ya había escrito a William Hewlett para hacer unas prácticas en su compañía, HP. Le gustaba la ingeniería, y ya de niño no sólo tenía claro que sería rico, además tenía la ambición de llegar a ser uno de los más grandes entre los grandes, tan popular como Shakespeare o Einstein. A Jobs le fue diagnosticado un cáncer de páncreas en 2004. Lo hizo público un año después, en el discurso de graduación en la Universidad de Stanford.
Una larga enfermedad
En abril de 2009 fue sometido a un transplante de hígado, tras negar durante meses los rumores sobre su delicado estado de salud. En septiembre de ese año reapareció en público para lanzar la tercera generación del popular reproductor iPod. Alarmantemente delgado, y con la voz muy débil, aprovechó para hacer campaña por la donación de órganos.
Aunque se le considera uno de los grandes innovares de la historia, no fue porque creara nuevos productos. Jobs ni inventó el ordenador personal, ni el ratón, ni los reproductores digitales de música, ni los teléfonos inteligentes, ni las tabletas, ni las tiendas electrónicas de música o de libros. Y estaba obsesionado con la competencia, a la que forzó a redefinir sus estrategias.
Jobs tuvo la capacidad de simplificar la tecnología existente y explotar su potencial, en el momento adecuado. El Mac que hoy se conoce debutó en el mercado en enero de 1984, como el primer ordenador que presentan todas sus funciones de una manera gráfica. Y lo dotó de un ratón, para que el usuario pudiera desplazar el cursor por la pantalla y con un simple click activar las funciones de los distintos programas. Simplificó la complejidad.
Un invento para la historia
El Macintosh marcó el futuro, a pesar de que sus funciones eran limitadas y su uso cuestionable. Para explotar el potencial de la nueva máquina, Jobs necesitaba un buen programa que le diera vida. En ese momento acudió buscando ayuda al joven Bill Gates, sin saber que con el paso del tiempo se convertiría en su gran rival en Microsoft. Su enemigo entonces era IBM. Las ventas decepcionaron y el PC del Big Blue dominaba de forma aplastante.
La tensión en el seno de Apple creció. Y un año después, Steve Jobs se vio forzado a abandonar la compañía por las diferencias que tenía con su entonces consejero delegado John Sculley, al que había contratado dos años antes de Pepsi. No estaban de acuerdo en cómo estaba llevando el negocio. Pero Sculley, un ejecutivo con más experiencia y madura, tenía el respaldo del consejo.
Los titulares de la época hablan del fin de una era. Pocos ejecutivos en la historia corporativa sufrieron un golpe así y lograron reponerse. Con 30 años, Jobs creó otra empresa, NeXT Computer en un intento por reinventar Apple con una ambición: cambiar el mundo. Pero tuvo serios problemas para abrir hueco en el mercado a un ordenador de esas características y a un precio tan alto como el que ofrecía.
El nacimiento de Pixar
El secretismo le permitió hacer ver más de lo que en realidad había. Y con la empresa rozando la bancarrota, se concentró en su sistema operativo y empezó a explorar nuevas oportunidades. En 1986 se hizo con la división gráfica por ordenador de Lucasfilm, por la que pagó 10 millones a George Lucas. Y así nacieron los estudios de animación Pixar, creadores de Toy Story y Finding Nemo.
Demostró a Hollywood que los ordenadores pueden dar rienda suelta a la imaginación y llegar al público general. La tecnología lo permitía. Robert Iger, entonces consejero delegado de Disney, lo entendió perfectamente y no se lo pensó dos veces antes de comprar Pixar por 7.500 millones. Empezaba así a forjarse una nueva era, en la que Jobs se consolidaría como una estrella.
NeXT sería adquirida por Apple en diciembre de 1996, por 400 millones. Y ocho meses después de integrarse en el gigante de la manzana, Steve Jobs fue nombrado consejero delegado interino de la compañía de Cupertino. Su puesto al frente de Apple se haría permanente en enero 2000, en lo que estaba llamado a ser en el retorno más importante en la historia corporativa de EE UU.
La vuelta del exilio
Todo lo que construyó en una década estaba destruido y hundido en pérdidas, y Microsoft dominaba el 80% del mercado de PC. Jobs se reincorporó tras 12 años de exilio a la compañía que creó cargado de ideas para resucitar Apple, como el iMac. La computadora fue lanzada un año después con un éxito rotundo. Pero lo que abrió sus productos al consumo en masa fue el reproductor iPod y la tienda electrónica iTunes, para la descarga legal de música.
Así rompió el nicho en el que estaba metido Apple, lanzando nuevos productos más allá de los PC y poco a poco la suerte de la compañía empezaría a cambiar. La cuadratura del círculo llegó en junio de 2007 con el teléfono móvil interactivo iPhone. Jobs consiguió así crear un atractivo de los consumidores hacia los Mac, que eran vistos como un club reservado al diseño y la publicidad. En la primavera de 2010 se le sumó la tableta iPad.
Steve Jobs, que se presentaba en público en vaqueros y camisa negra con cuello de tortuga, era una persona obstinada, apasionada, egocéntrica, arrogante y perfeccionista. Era también un genio de la promoción y la imagen. El anuncio que utilizó para el lanzamiento del primer Macintosh rompió moldes y está considerado como uno de los 50 mejores en la historia de la televisión. La estética es otra de las claves de su éxito, toda una declaración de diseño.
Jobs, imagen de Apple
Jobs era la imagen de Apple y su historia define la de la propia Silicon Valley. De hecho, podría decirse que hay un antes y después en el mundo tecnológico que lo marca Apple. Una combinación difícil de replicar que le permitió conectar la tecnología con las tendencias, y que explica el tsunami mediático que acompaña a cualquier artilugio que lanza al mercado.
Apple hace tambalear el mercado en el que penetra, porque sus productos son simples y marcan tendencia, como demuestra el caso del ratón. Y en torno a ellos es además capaz de crear un verdadero ecosistema, en el que todos conviven en armonía. Pero eso en Wall Street dicen que no es conveniente apostar contra Apple cuando lanza un nuevo producto.
La revista Fortune nombró por todo esto a Jobs "empresario de la década", y no sólo por la manera en la que llevó las riendas de Apple y su impacto en el mundo de los negocios. Los editores de la publicación financiera destacaron su influencia en la cultura mundial. "Cada día, algún estudiante, empresario o diseñador que se enfrenta a un problema se pregunta: ¿qué haría Jobs?".
Tan ingenioso como misterioso, Jobs fue el punto fuerte de Apple. Tres décadas durante las que redefinió o reinventó la tecnología de consumo, creando productos que el más corriente del ciudadano no sabía que iba a necesitar. Pero la imagen del "hombre de negro" está tan vinculada a la marca que eso le convierte a la vez en su principal vulnerabilidad.
Jobs sabía vender el producto, y tenía talento de distorsionar la realidad de tal manera que el público estuviera dispuesto a pagar más por ellos que los de la competencia. El éxito del iPhone, a pesar de sus problemas, es el más claro ejemplo. No era una cuestión de números, si no de emociones. Y eso es lo que crea todo tipo de preguntas sobre una Apple sin su gurú.

O Judiciário e sua imagem em transe - Estadão online - link (aqui)

06 de outubro de 2011 | 3h 05

Eugênio Bucci, jornalista, é professor da Eca-USP e da ESPM - O Estado de S.Paulo
 
A imagem do Poder Judiciário no Brasil está sub judice. Em coisa de poucos dias, entrou num transe midiático. Não se sabe onde vai parar. Nem como. Nem se. Há uma semana, a tensão que vinha sendo administrada como assunto interno dos juízes explodiu nas manchetes. A percepção que os brasileiros têm dos seus magistrados não será mais a mesma.
Estamos passando por um terremoto simbólico, que vem abalando os significados mais tradicionais da instituição. Há apenas uma semana, as placas tectônicas que serviam de alicerce ao edifício da Justiça no Brasil começaram a trepidar em público. Surgiram fissuras no chão dos tribunais: disjunções de sentido encheram o ar de incertezas - éticas, mais que jurídicas. Ministros das altas Cortes descuidaram do linguajar polido, a ponderação e a prudência abriram lugar para discursos raivosos. Juízes deixaram de falar como árbitros. Agora, eles se exasperam como partes inflamadas. Os jurisconsultos, aos quais cabe fazer justiça, atiram-se na arena pública para clamar por... justiça. Justo eles. Diante do noticiário, o homem comum se pergunta: a quem reclamarão seus direitos os jurisconsultos ofendidos? Ao povo?
Mas o noticiário não responde. As capas dos jornais lançam novas dúvidas. O diálogo entre ministros do Conselho Nacional de Justiça (CNJ) deixa de lado a serenidade. Eliana Calmon, corregedora do órgão, falou de "bandidos que se escondem atrás da toga". Em referência ao Tribunal de Justiça do Estado de São Paulo (TJSP), foi jocosa: "Sabe quando vou inspecionar o TJSP? No dia em que o sargento Garcia prender o Zorro". Em resposta, o ministro Cezar Peluso, presidente do Supremo Tribunal Federal (STF) e também do CNJ, qualificou as declarações de sua colega como "um atentado ao Estado Democrático de Direito". E disse mais: "Em 40 anos de magistratura, nunca li uma coisa tão grave".
A situação, porém, é mais grave do que a leitura que o ministro Peluso faz dela. As palavras que ele leu são apenas o reflexo de um deslocamento mais profundo, tectônico. Fosse apenas o vernáculo, seria simples. Lembremos que, há poucos anos, os ministros Joaquim Barbosa e Gilmar Mendes se insultaram no plenário do Supremo e nem por isso a imagem da instituição sofreu arranhões mais comprometedores. Ambos passaram por deselegantes, talvez, mas o Poder que representam saiu incólume. Agora o cenário é outro. A turbulência não se reduz a destemperos verbais: resulta do afloramento de um choque mais antigo, que caminhava no subterrâneo e de repente veio a público, de modo espetacular. É nesse choque que mora o problema.
Não temos os elementos para traçar uma radiografia das câmaras internas do Judiciário, mas uma análise atenta dos fatos - e de seu significado no noticiário - fornece os dados para uma compreensão mais ampla da crise de imagem. Na grande narrativa histórica que é a construção da democracia no Brasil, o signo do Poder Judiciário começou a resvalar para o polo da resistência a uma demanda central da sociedade: a transparência. Isso se traduz no embate que era interno e agora ficou explícito.
Na cúpula do Judiciário, duas vertentes opostas que se batem. A primeira encarna o valor democrático da transparência, a outra prefere o conforto do corpo opaco. A transparência do Estado tornou-se indispensável para o aprimoramento da normalidade democrática. Resistir a ela significa resistir à modernização das instituições. Acontece que, em capítulos cruciais da História recente - a nossa narrativa histórica -, o Judiciário, infelizmente, aparece como um signo que se alinha aos que preferem a opacidade.
Essa associação de sentidos não ocorre porque os jornalistas são maldosos. Ela é natural. É lógica. O problema não está na intenção oculta dos relatos, mas na significação expressa dos fatos que se sucedem. Basta olhar para eles.
Sabemos que uma das distinções estruturais entre as democracias e os regimes totalitários tem que ver exatamente com isto: enquanto nas primeiras os cidadãos têm direito à privacidade pessoal assim como têm o direito de fiscalizar os negócios do Estado, nos segundos o Estado é opaco, blindado ao olhar do público, e dispõe de instrumentos para bisbilhotar a intimidade de toda a gente. Daí ser tão grave que a imagem do Poder Judiciário apareça com frequência associada àqueles que são inimigos da transparência.
Essa associação nefasta se manifesta em pelo menos dois eixos do noticiário.
O primeiro é o da censura judicial. O Judiciário, ainda que por decisões minoritárias, vem aparecendo como um fator que impede a publicação de dezenas de reportagens cujos temas são, predominantemente, investigações jornalísticas sobre atos suspeitos da administração pública. Para quê? Para proteger políticos que não admitem prestar contas. Num tempo em que a censura foi extinta constitucionalmente, alguns juízes entram em cena como guardiães de uma reserva ecológica da censura, prejudicando grandes jornais e pequenos blogs, ferindo o direito à informação do público, beneficiando oligarquias que rechaçam qualquer fiscalização.
No segundo eixo, esse que explodiu nas manchetes há uma semana, temos as tentativas de esvaziar o poder de investigação de atos das próprias autoridades judiciárias. Isso transpareceu, há mais tempo, de modo mais discreto, na oposição à ideia de controle externo, representada pela criação do CNJ. Hoje, o mesmo traço se escancara na tentativa de esvaziar o poder desse órgão.
Aí está o fundamento da crise de imagem. O restante é consequência. O restante aparece como privilégios que dependem da opacidade. O noticiário grita: juízes querem ganhar acima do teto, juízes que praticaram crimes são "punidos" apenas com aposentadoria. Por tudo isso, a imagem do Judiciário está sub judice. E essa é a notícia mais triste de todas.

STEVE JOBS (1955 – 2011)



Deu na Coluna do Augusto Nunes (aqui)

05/10/2011
às 22:12

Uma usina de ideias luminosas

“Seu tempo é limitado. Por isso, não perca tempo em viver a vida de outra pessoa. Não se prenda pelo dogma, que nada mais é do que viver pelos resultados das ideias de outras pessoas”. STEVE JOBS (1955 – 2011)
A frase evocada pelo Reynaldo-BH é um epitáfio perfeito para o gênio que mudou a história da humanidade. Assombrosamente inventivo, Steve Jobs parecia uma usina de ideias luminosas. Nunca perdeu tempo com bravatas e gabolices. Nunca disse que era o cara. E foi.
Subscrevo sem ressalvas o texto do nosso Oliver, titular do timaço de comentaristas:
“Tenha coragem de seguir seu coração e sua intuição. Eles já sabem o que você quer se tornar”. STEVE JOBS
Existem os inteligentes e os geniais. Nem sempre um genial é um inteligente. Pegue Einstein, Ronaldo Fenômeno e Hans Donner. O que ligaria cérebros tão díspares ? Sem dúvida, a capacidade de encontrar soluções desconcertantes para problemas aparentemente triviais. Nem sempre por meio da lógica ou do conhecimento, e sim de uma antenada relação com o mundo. Alguns gênios costumam afirmar que sua ideias são como “frituras” ─ ou como um bando de passáros que, num piscar de olhos, pousam todos juntos nos fios tensos da pauta de metal. Pois é. Pois são. Jobs era um visionário, dedicado a tornar o mundo mais elegante, mas simples, mais funcional. Talvez não tenha ficado mais burro, mas hoje o mundo, sem dúvida, ficou um pouco mais feio. Rest in Peace, my friend. You were the guy.

Contra opinião de Temer, a ‘vice-cunhada’ posou nua - Josias de Souza - Blog do Josias - link (aqui)


Luís Crispino/Divulgação



Karl Kraus (1874-1936) escreveu: “A expressão ‘laços de família’ tem um travo de verdade.”
Sanguíneos ou por afinidade, os 'laços' são variáveis. O 'travo' é imutável. Latente, manifesta-se quando bem entende.
Michel Temer experimenta uma dessas experiências adstringentes que só a família pode proporcionar.
Fernanda Tedeschi, irmã mais nova da vice-primeira-dama Marcela Temer, posou nua para a Playboy.
A nudez da cunhada do vice-presidente da República enfeitará as páginas de uma das próximas edições da revista masculina.
Rendida à lógica que faz da propaganda a alma dos negócios, a Playboy cuidou de servir um “aperitivo” de Fernanda.
Foram à web imagens de uma desinibida 'vice-cunhada'. Numa, de sutiã, ela ostenta trança idêntica à que Marcela Temer (aí à direita) usou no dia da posse do marido.
À época em que surgiram os primeiros indícios de que Fernanda enamorava-se de um contrato com a Playboy, Temer interveio em segredo.
Chegou a dizer a companheiros de PMDB que, com o auxílio da sogra, lograra abortar os cliques indesejados. As fotos lá do alto provam que Temer estava errado.
“No começo, meu cunhado não gostou muito”, segredou Fernanda à Playboy. “Minha mãe ficou brava, minha irmã se surpreendeu.”
Para desassossego de Temer, além de descobrir o valor do próprio corpo, a cunhada farejou uma insuspeitada vocação.
Ex-aeromoça, estudante de direito, Fernanda decidiu ingressar na política. Anuncia a intenção de candidatar-se já nas eleições de 2012.
Almeja uma cadeira de vereadora no município de Paulínia (SP), o mesmo onde Temer conheceu a irmã Marcela.
Presidente licenciado do PMDB federal e mandachuva do PMDB paulista, Temer decerto oferecerá a legenda à cunhada.
Melhor estreitar os laços do que ter de arrostar o travo de ver a “parente” sentando praça num partido qualquer. O PT, por exemplo.

Escrito por Josias de Souza às 22h34

Comercial antigo - Lucky Strike Commercial (1948)

 
 

Charge do dia

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Pancho - Gazeta do Povo - Curitiba, PR