segunda-feira, 21 de setembro de 2009

PIANGI CON ME - The Rokes (1966)

The Rokes - la luna è bianca, la notte è nera (1968)

I Barrit(t)as - Filo Di Seta (1967)*

The Renegades - Lettere D'Amore (1968)

I Gens - Per Chi (1972)

Le Figlie Del Vento - Sugli Sugli Bane Bane (1973)

Orietta Berti - Via Dei Ciclamini (1971)

Anna Melato - Sta Piovendo Dolcemente (1974)

Mia Martini - Ti Regalo Un Sorriso (1981)

Dalida - Questo amore è per sempre

Sophia Loren - Mambo Bacan

Jo Stafford - Moonlight in Vermont

Stacey Kent - Close Your Eyes

Let's Face The Music And Dance - Sheila Jordan

Carmen Lundy - At The End Of My Rope

Cassandra Wilson "Death letter"

Swing Out Sister - Beautiful Mess (2008) ►STEREO◄

Patti Austin - You Belong to me- Live

Friends & Lovers - Carl Anderson & Gloria Loring

Billie Holiday - Strange Fruit

Ella Fitzgerald - Louis Armstrong "Dream a Little Dream of me

We'll Meet Again - Vera Lynn

Madeleine Peyroux - Dance Me To The End Of Love

Quiet Fire by Melody Gardot

Jane Monheit - Cheek To Cheek

Blossom Dearie - I Wish You Love

Bar é fotografia


Tom Ford

My Embrace

Bar é poesia - Adriana Monteiro de Barros


Adriana Monteiro de Barros





INCERTEZAS




(Adriana Monteiro de Barros)















Sigo indefinida.

Silenciosa, desfilo versos

na cadência das manhãs.

Por vezes enlouquecida,

preciso despir-me de pensamento

e fazer voar desejos em volta de mim.

O bar e o perfume


Idylle, de Guerlain.

Comercial antigo - Watch This TV Commercial: Blue Cheer Cleaner (Early 50's)

Charge do dia


Erlich - El País, es

Aviso para Renault; expulsión para Briatore - El País, es - link (aqui)

El piloto brasileño, a su llegada al Consejo de la FIA- AFP



El 'caso Nelsinho' pone fin a la carrera del italiano en la fórmula uno y condiciona la eliminación del equipo si recae en otro escándalo

MANEL SERRAS / JUAN RÍOS - Madrid - 21/09/2009

El revuelo desatado por el chivatazo de la familia Piquet a la Federación y el posterior despido de Flavio Briatore de la marca del rombo no ha sido el peor final para el italiano. El Consejo de Administración de la FIA ha condenado la carrera del ex patrón de Renault de por vida, prohibiéndole cualquiera actividad relacionada con la fórmula uno, incluida la representación de pilotos. Para Renault, el veredicto final ha sido una exclusión de dos años en la competición exenta de cumplimiento si el equipo recae en otro escándalo como el protagonizado con Nelsinho Piquet. La pena no obligará a desembolsar cuantías económicas ni tampoco repercutirá negativamente en el Mundial de Constructores.

Las renuncias de Flavio Briatore y Pat Symonds, jefes de equipo e ingenieros respectivamente, han evidenciado el arrepentimiento de la escudería francesa sobre lo ocurrido el año pasado en el gran premio de Singapur, en el que obligaron a Nelsinho Piquet a estrellar su monoplaza en beneficio de Fernando Alonso en una maniobra desesperada de relanzar la carrera del asturiano, y han suavizado la sanción de una expulsión definitiva que se barajaba en un primer momento. Los intereses encontrados de Renault, la FIA y la Fórmula Uno, unidos a la decisión de la directiva de la acusada, han puesto un bálsamo a algo que, en principio, podía acabar en descalificación total.

El "caso Piquet" ha sido un calco de lo vivido en McLaren a principios de temporada, en Australia. La cita oceánica concluyó con la penalización de Jarno Trulli (Toyota) por adelantar a Lewis Hamilton con el coche de seguridad en pista (una maniobra prohibida); sin embargo, tras la revisión de los vídeos y las conversaciones vía radio, la FIA reabrió el caso para restablecer los puntos al piloto italiano y descalificar al equipo británico, al que acusó de contravenir los artículos 151c y 158 del Código Deportivo; es decir, mentir en las declaraciones formuladas tras el incidente. El caso desembocó en el anuncio de despedida de Ron Dennis, entonces patrón de McLaren, la pérdida de puntos de la carrera en Melbourne y la amenaza de ser descalificados en tres carreras si reincidían en un nuevo acontecimiento de esa índole.

Lo ocurrido en febrero se acerca a lo que vive hoy Renault. Hay diferencias notables, no obstante. La primera, y más importante, la seguridad vital de un piloto que fue obligado a estrellarse deliberadamente para beneficiar a otro; las demás, el tiempo transcurrido desde que ocurrieron los hechos hasta que éstos se han hecho públicos y la expulsión definitiva de Briatore. Nelsinho siguió corriendo en silencio y sentado en su monoplaza hasta que sus malos resultados propiciaran su despido. Pero tenía una carta bajo la manga que explotó en la cara de Briatore. Su confesión a la FIA y el consiguiente intercambio de acusaciones entre el brasileño, Briatore y Symonds, puso en entredicho la legalidad moral de uno de los equipos de mayor peso en la parrilla. Intolerable y peligroso.

Pero hay límites infranqueables que ni el Código Deportivo de la FIA parece poder franquear. Pese a las evidencias demostradas que revelan las órdenes radiofónicas a Nelsinho durante el gran premio de Singapur 2008 y el asombro de Fernando Alonso momentos antes de entrar a repostar apresuradamente cuando todavía tenía gasolina para un par de vueltas más y el resultado (afortunadamente sin daños) de todo el entramado tejido por Briatore y Symonds, la sanción quedará en nada: Fernando Alonso (implicado indirectamente en el transcurso de los hechos) ha defendido su inocencia ante el tribunal de la Federación y el equipo ha salido ileso con una advertencia tras la acusación de Nelson Piquet (padre) de conocer el plan del equipo. Como en Australia, los responsables no con los pilotos, y aunque Fórmula Uno vive sus hazañas, sin equipos no hay nada que hacer.

Excluir a un grande como Renault acarrearía consecuencias nefastas para el circo de Bernie Ecclestone, que parece haber perdido ya casi toda la credibilidad. Si en Valencia se redujo a nada la sanción a Renault ante el peligro de un descenso drástico de audiencias del gran premio de Europa, descalificarla de todo un campeonato sería como comenzar un hara-kiri deportivo. La fórmula uno necesita equipos para subsistir, y Renault, además de competir, provee a otros (Red Bull) de motores para su desarrollo; además, la marca francesa está presente en otras categorías, e incluso da nombre a las Renault World Series. Perder su plaza en la F1 no significaría la desaparición de la fábrica en todos los planos del automovilismo, pero vería dañada seriamente su imagen y forzaría un acuerdo que beneficiara a ambas partes, sobre todo después de haber excluido a los dos máximos responsables.

El daño que la decisión ha provocado en la imagen de la FIA, de la fórmula uno y de Renault están aún por determinar. Haber promovido maniobras que pusieron en riesgo la vida de un piloto y permitir escapar ilesos a los equipos responsables pese a tener evidencias claras de haber cometido una infracción grave son dos motivos que tienen un alcance aún no especificado. Briatore, ya ex director de Renault, es una consecuencia que apenas afecta a la fábrica francesa. Los intereses comerciales juegan un papel decisorio en todos los asuntos que conciernen cualquier penalización, y hacen cada vez más difícil de apreciar la fina la línea que separa la legalidad del fraude.

Renault prend deux ans avec sursis - Libération, fr - link (aqui)

Fernando Alonso, Flavio Briatore et Nelson Piquet Jr le 31 janvier 2008 à Boulogne-Billancourt. (© AFP Bertrand Guay)


21/09/2009 à 14h43
Le Conseil mondial de l'automobile s'est réuni lundi à Paris pour juger l'affaire de tricherie au Grand prix de Singapour 2008.

L'écurie Renault a été condamnée à deux ans de suspension avec sursis en Formule 1, et son ex-manageur Flavio Briatore a été suspendu à vie par le Conseil mondial de l'automobile, réuni lundi à Paris pour juger l'affaire de tricherie au Grand prix de Singapour 2008, a indiqué la Fédération internationale de l'automobile (FIA).

A l'issue des auditions tenues lundi matin à Paris, le Conseil mondial a tranché. Briatore, qui avait été désavoué par Renault et avait quitté l'écurie le 16 septembre, subit la sanction la plus lourde.

Renault, qui risquait également une très lourde suspension, s'en tire en revanche avec une condamnation avec sursis qui ne l'oblige pas à quitter la Formule 1, où l'écurie est présente depuis 1977.

Nelson Piquet Jr. et Fernando Alonso, les deux pilotes concernés, avaient été entendus dans la matinée par le Conseil mondial, de même que Bernard Rey, président de Renault F1. Les deux principaux protagonistes de l'affaire, le manageur du team Flavio Briatore et l'ingénieur en chef Pat Symonds, accusés d'avoir organisé la tricherie, n'étaient en revanche pas présents.

Lors du Grand prix de Singapour 2008, Nelson Piquet avait délibérément provoqué un accident, sur ordre, pour favoriser son équipier Alonso.

(Source AFP)



Renault, due anni con la condizionale - La Stampa, it - link (aqui)

Flavio Briatore


21/9/2009 (14:12) - CASO PIQUET

Briatore radiato dal Circus a vita, cinque anni per il direttore tecnico Pat Symonds
PARIGI
La Fia ha squalificato con la condizionale per due anni, fcioè ino alla fine del 2011, la scuderia Renault. Questa la decisione della Federazione Internazionale dell’Automobile, in merito al caso del Gp di Singapore.

Nella riunione straordinaria del World Motor Sport Council che si è svolta oggi a Parigi, la Fia ha inoltre deciso di radiare l’ex team principal della Renault, Flavio Briatore e di squalificare per cinque anni Pat Symonds. Per quanto riguarda il pilota brasiliano Piquet Jr., che ha dato il via con le sue confessioni all’indagine su quanto avvenuto nel Gp di Singapore, il World Motor Sport Council della Fia ha confermato «l’immunità dalle sanzioni individuali ai sensi del codice sportivo internazionale in relazione a questo incidente, che la FIA gli aveva concesso in cambio della testimonianza».

Per quanto riguarda l’altro pilota della Renault, lo spagnolo Fernando Alonso, il World Motor Sport Council lo ringrazia per aver cooperato alle indagini della FIA e per aver partecipato alla riunione, ed ha concluso che Alonso «non era in alcun modo coinvolto nella violazione dei regolamenti da parte del Team Renault».

Renault given two-year suspended ban in 'Crashgate' hearing - The Times, uk - link (aqui)

Bernie Ecclestone fights his way through a media scrum in Paris. The Formula One supremo refused to respond to the inquisition he faced, on arriving in Paris at one point telling a journalist "not to ask stupid questions"


Renault have been given a two-year suspended ban for ordering Nelson Piquet Jr to crash during last year's Singapore Grand Prix


September 21, 2009


Renault have been given a two-year suspended ban for ordering Nelson Piquet Jr to crash during last year's Singapore Grand Prix.

Despite calls for the FIA to make an example of Renault, the governing body's World Motor Sport Council (WMSC) stopped short of throwing the team out of the sport during a 90-minute hearing at its Paris headquarters today.

The WMSC admitted that while the "unparalleled severity" of the case merited permanent disqualification, the steps Renault has taken "to identify and address the failings within its team and condemn the actions of the individuals involved" meant their disqualification has been suspended until the end of the 2011 season.

Flavio Briatore, the former team principal, has been banned from Formula One activities indefinitely, including driver management, while Pat Symonds, the former chief engineer, was suspended from the sport for five years.

Renault were in the dock for conspiring with Piquet to cause a deliberate crash to help the Brazilian’s team-mate, Fernando Alonso, win the race.

The French team could have faced permanent exclusion from the sport but escaped that ultimate sanction after the departure of Piquet, Briatore and Symonds.

Piquet and Alonso were among those who appeared before the FIA hearing after which the 26 members of the WMSC met to decide what action to take.

Alonso was cleared of any involvement in the conspiracy.


Celebrities, conical bras and space-age sparkle – an attention-seeker's paradise - The Independent, uk - link (aqui)

Twenty8Twelve - Sienna and Savannah Miller of Twenty8Twelve react to applause for their Autumn/Winter collection


By Carola Long, Deputy Fashion Editor

Monday, 21 September 2009

The "barbecue summer" might have been a washout, but at London Fashion Week yesterday British designers seemed set for a scorching spring/ summer 2010. That's judging by the bright colours, underwear as outerwear, minis and bare flesh on display.

One of the biggest shows of the morning came from Matthew Williamson, who seems most at home designing summer clothes. The British designer creates clothes for a wealthy boho set.

With Twiggy and Yasmin le Bon watching, Williamson displayed his trademark acid colours and embellishment. The latter came in beaded panels on tops and shift dresses, and shorts and dress sleeves with so many beads they almost looked furry. Triangular mirrored panels adorned swimsuits and tops; yet more shine came from metallic bronze shorts and silver shifts. Williamson, also the Creative Director of Pucci, has designed two ranges for high street chain H&M, and showed several red carpet dresses. Figure-hugging mini dresses came in ruched silk jersey with blue and green or purple and pink patterns; many had cutaway backs and sides.




Matthew Williamson showed off his love of acid colours




Louise Goldin: The up-and-coming Briton's main motif was the cone bra




Betty Jackson: kept it light with lace trims and underwear as outerwear



Matthew Williamson - Williamson's trademark acid colours from his 2010 Spring/Summer collection.



Julien Macdonald - Something snug from Julien Macdonald's Autumn/Winter collection.


Peekaboo bare skin wasn't the only way to turn up the heat. Earlier in the day veteran London Fashion Week designers Betty Jackson and Jasper Conran, and up and coming Louise Goldin all proposed underwear as outerwear. Goldin's eye-popping main motif was the cone bra, recalling the pointy bras of the Fifties, with sci-fi panelling. Space-age sparkle came from Baroque swirls rendered in gold, crystal-studded tight trousers and even gold organdie knickerbockers. Corsetry-inspired detailing was strong for Jasper Conran, who combined white ballerina and prom dresses and cropped jeans with bra cups.

Video: LFW Catwalk Report

At the Vivienne Westwood Red Label show later in the day, the ever-political grande dame was keen to remind her audience of the scarier side of rising temperatures. Models carried soft toy frogs to highlight the destruction of the rainforest. The clothes, modelled by Pixie Geldof and Daisy Lowe, reflected the designer's trademark shapes, with draped-front jackets, cowl neck dresses and harem-style trousers in stripes, checks and brocade fabrics.

At Julien Macdonald, the clothes were as body conscious and sexy as one might expect. There was a sportswear influence with techno stretch body-stockings suitable for ritzy gym-goers.

Proof the Beatles are bigger than Jesus! - The Guardian, uk - link (aqui)

The Beatles: officially bigger than Jesus (for, like, five days in September)


Forty-three years after John Lennon compared the Beatles to Jesus, stats emerge suggesting that he might have been onto something

Posted by Tim Jonze Monday 21 September 2009 12.08 BST

It's taken more than four decades for his words to be vindicated. But for a brief moment this month, John Lennon could rest assured that the Beatles were indeed bigger than Jesus. At least that's what's been suggested by the graph above, which compares Google's search traffic for the terms "jesus" and "beatles" over the last 30 days.

Admittedly, it's taken a while for the Liverpool band to reach this high point in their career. It was back in March 1966 that the rebellious Beatle first told the Evening Standard: "I do not know what will go first, rock'n'roll or Christianity … we're more popular than Jesus now". It's fair to say the words didn't go down too well at the time. Across the US, angry Beatlemaniacs burned their Fab Four vinyl in protest, while Lennon was forced to issue a slightly confusing apology: "I wasn't saying whatever they're saying I was saying. I'm sorry I said it really. I never meant it to be a lousy anti-religious thing. I apologise if that will make you happy. I still don't know quite what I've done. I've tried to tell you what I did do but if you want me to apologise, if that will make you happy, then OK, I'm sorry."

If only the anti-Beatles protesters could have somehow gained access to Google Trends search traffic stats from the year 2009, they might have reacted differently. Instead of throwing Rubber Soul vinyl onto huge bonfires, they could have just shrugged and said: "You know, that Lennon guy has a point … I just wish I'd put a bit more thought into my blog's search engine optimisation now."

Of course, while this is good news for Lennon supporters, the silver lining comes with something of a cloud – this whole Beatles/Jesus thing is pretty insignificant when you factor in Kanye …




Kanye West: 'Sorry Beatles, Imma let you finish ... but I had one of the best traffic spikes of all time'

Umberto Eco: The lost art of handwriting - The Guardian, uk - link (aqui)

Umberto Eco . . . 'The crisis began with the ballpoint pen. Handwriting no longer had soul, style or personality'. Photograph: Eamonn McCabe



The days when children were taught to write properly are long gone. Does it matter? Yes, says Umberto Eco



Recently, two Italian journalists wrote a three-page newspaper article (in print, alas) about the decline of handwriting. By now it's well-known: most kids – what with computers (when they use them) and text messages – can no longer write by hand, except in laboured capital letters.

In an interview, a teacher said that students also make lots of spelling mistakes, which strikes me as a separate problem: doctors know how to spell and yet they write poorly; and you can be an expert calligrapher and still write "guage" or "gage" instead of "gauge".

I know children whose handwriting is fairly good. But the article talks of 50% of Italian kids – and so I suppose it is thanks to an indulgent destiny that I frequent the other 50% (something that happens to me in the political arena, too).

The tragedy began long before the computer and the cellphone.

My parents' handwriting was slightly slanted because they held the sheet at an angle, and their letters were, at least by today's standards, minor works of art. At the time, some – probably those with poor hand- writing – said that fine writing was the art of fools. It's obvious that fine handwriting does not necessarily mean fine intelligence. But it was pleasing to read notes or documents written as they should be.

My generation was schooled in good handwriting, and we spent the first months of elementary school learning to make the strokes of letters. The exercise was later held to be obtuse and repressive but it taught us to keep our wrists steady as we used our pens to form letters rounded and plump on one side and finely drawn on the other. Well, not always – because the inkwells, with which we soiled our desks, notebooks, fingers and clothing, would often produce a foul sludge that stuck to the pen and took 10 minutes of mucky contortions to clean.

The crisis began with the advent of the ballpoint pen. Early ballpoints were also very messy and if, immediately after writing, you ran your finger over the last few words, a smudge inevitably appeared. And people no longer felt much interest in writing well, since handwriting, when produced with a ballpoint, even a clean one, no longer had soul, style or personality.

Why should we regret the passing of good handwriting? The capacity to write well and quickly on a keyboard encourages rapid thought, and often (not always) the spell-checker will underline a misspelling.

Although the cellphone has taught the younger generation to write "Where R U?" instead of "Where are you?", let us not forget that our forefathers would have been shocked to see that we write "show" instead of "shew" or "enough" instead of "enow". Medieval theologians wrote "respondeo dicendum quod", which would have made Cicero recoil in horror.

The art of handwriting teaches us to control our hands and encourages hand-eye coordination.

The three-page article pointed out that writing by hand obliges us to compose the phrase mentally before writing it down. Thanks to the resistance of pen and paper, it does make one slow down and think. Many writers, though accustomed to writing on the computer, would sometimes prefer even to impress letters on a clay tablet, just so they could think with greater calm.

It's true that kids will write more and more on computers and cellphones. Nonetheless, humanity has learned to rediscover as sports and aesthetic pleasures many things that civilisation had eliminated as unnecessary.

People no longer travel on horseback but some go to a riding school; motor yachts exist but many people are as devoted to true sailing as the Phoenicians of 3,000 years ago; there are tunnels and railroads but many still enjoy walking or climbing Alpine passes; people collect stamps even in the age of email; and armies go to war with Kalashnikovs but we also hold peaceful fencing tournaments.

It would be a good thing if parents sent kids off to handwriting schools so they could take part in competitions and tournaments – not only to acquire grounding in what is beautiful, but also for psychomotor wellbeing. Such schools already exist; just search for "calligraphy school" on the internet. And perhaps for those with a steady hand but without a steady job, teaching this art could become a good business.

Umberto Eco's latest book is On Ugliness. He is also author of the international bestsellers Baudolino, The Name of the Rose and Foucault's Pendulum, among others.


Quand Sean Connery en avait marre de jouer à James Bond - Le Monde, fr - link (aqui)

Sean Connery dans le film britannique de Sidney Lumet, "The Offence" (1972), sorti en salles mercredi 12 septembre 2007.


LE MONDE | 19.09.09 | 16h54 • Mis à jour le 19.09.09 | 19h30

Un beau jour, Sean Connery s'est mis à détester James Bond. Au point de vouloir le tuer. Mouvement d'humeur un rien excessif, mais qui illustre son rejet du héros inventé par Ian Fleming. Et pourtant l'acteur écossais, aujourd'hui âgé de 79 ans, doit beaucoup à l'agent 007. C'est même lui qui l'a lancé, avec Dr No, en 1962.

Dans un premier temps, Sean Connery endosse son costume de superhéros avec bonheur. Mais lassé par ses exploits, découragé par le caractère répétitif de scénarios qui cantonnent le personnage au même profil, anxieux à l'idée de ne pouvoir tourner autre chose, il décide en 1967, après On ne vit que deux fois, de tourner le dos à l'agent secret britannique.

Trois ans plus tard, après l'échec d'Au service secret de sa Majesté où Bond est interprété par George Lazenby, les producteurs reviennent vers lui pour Les diamants sont éternels (1971). Connery accepte de replonger contre 1,25 million de dollars, un pourcentage sur les recettes et la promesse que les Artistes associés produiront deux films de son choix. Le premier s'appelle The Offence (1972), et c'est une rareté qui mérite d'être découverte. Il ressort en salles et en DVD.

Dans cette histoire, Sean Connery interprète le sergent Johnson, un flic anglais de banlieue, balourd et moustachu, brutal et stressé, voire schizophrène, qui poursuit un tueur pédophile. Il s'agit de l'adaptation d'une pièce de théâtre de John Hopkins que Sean Connery avait déjà cherché à monter sur scène en 1968. Pour réaliser le film (en 28 jours !), 007 engage Sidney Lumet, son complice depuis qu'ils ont tourné ensemble La Colline des hommes perdus, en 1965, et Le Gang Anderson, en 1971. Le chef opérateur est Gerry Fisher, entouré d'une équipe proche de Connery qui, pour l'occasion, a créé sa maison de production.

Patron du polar aux éditions Rivages, François Guérif rapproche le personnage principal de The Offence des flics que dépeindront vingt ans plus tard les écrivains James Ellroy ou David Peace : des gens "qui ont tellement avalé d'images cauchemardesques que celles-ci finissent par gangrener leur cerveau, et qui basculent du côté du mal ".

Ce type d'antihéros bousculant la loi afin de remettre de l'ordre dans la ville est néanmoins en vogue dès le début des années 1970. Le cinéma anglais se met alors à dépeindre des policiers brutaux, dans La Loi du milieu, de Mike Hodges, et Salaud de Michael Tuchner, deux films de 1971. Tandis qu'aux Etats-Unis commence à percer la tendance du thriller aux flics véreux, à l'obsession pathologique de nettoyer les villes de leurs souillures.

Porté sur les portraits de policiers à problèmes (Serpico, Contre-enquête, Le Prince de New-York), Sidney Lumet n'est pas suspect de faire partie de ces apologistes de la justice expéditive. Dans The Offence, le sergent Johnson n'est pas de ces inspecteurs qui franchissent les lignes et que l'un des titres des films de Clint Eastwood qualifie de "dirty" (L'Inspecteur Harry). Le film cible le mental du personnage, ses affres, ces "ignobles asticots qui grouillent dans (son) esprit" plus qu'il n'explore l'institution policière et ses dérapages.

TRAUMATISANTES VISIONS

Il s'agit du portrait d'un homme aux abois, hanté par les traumatisantes visions que lui ont laissées des enquêtes, et dont le cinéaste souligne l'ambiguïté : l'une des gamines victimes du violeur est terrorisée lorsqu'il approche, l'infirmière de l'hôpital le tient à distance, les parents ont peur de lui.

Lui renvoyant un reflet de sa mauvaise conscience, un citadin meurt des coups qu'il lui assène lors d'un interrogatoire. Hors de lui jusqu'à apparaître comme quasi fou, il se comporte avec sa femme comme un meurtrier sadique, et lorsque, démis de ses fonctions, il lance "Aidez-moi !", c'est le souvenir de la supplication de M le Maudit de Fritz Lang qui surgit. The Offence est une histoire de dédoublement.

Les réactions aux premières projections du film, en 1972, sont si mitigées que les Artistes associés le distribuent "comme on jette un mégot par la fenêtre", dit Connery. The Offence ne tient qu'une semaine à l'affiche à New York. Il n'y aura jamais de second film : le Macbeth que Sean Connery souhaitait interpréter reste d'autant plus dans les tiroirs que Roman Polanski est en train d'en tourner sa version.

En dépit du désir des Artistes associés de voir l'acteur réincarner James Bond dans Vivre ou laisser mourir - 5 millions de dollars de prime -, Sean Connery ne cède pas et passe le relais à Roger Moore. Il fera une exception en 1983, ultime exorcisme, dans Jamais plus jamais, remake non officiel d'Opération Tonnerre (1965). Le titre du film est d'ailleurs un clin d'oeil à la réponse de Connery aux Artistes associés après Les diamants sont éternels : "Plus jamais."


The Offence
En DVD chez Wild Side. A partir du 23 septembre à la Filmothèque du Quartier Latin, 9, rue Champollion, Paris-5e, dans une rétrospective Sean Connery où l'on peut revoir aussi "Le Gang Anderson", "Le Lion et le Vent", etc.

Jean-Luc Douin
Article paru dans l'édition du 20.09.09.

Renault au tribunal, la F1 au point de rupture - Le Figaro, fr - link (aqui)

Le pilote brésilien Nelson Piquet a accusé son écurie de lui avoir demandé de provoquer un accident au profit de son coéquipier, lors du grand Prix de Singapour en spetembre 2008. Crédits photo : AP


Cédric Voisard
21/09/2009 | Mise à jour : 09:12


L'écurie française comparaît lundi matin devant le Conseil mondial de la FIA et risque jusqu'à l'exclusion d'une discipline en pleine crise identitaire.

• Que risque Renault ?

Malgré un grand ménage (Flavio Briatore et Pat Symonds remerciés) et l'annonce d'une stratégie du plaider coupable, l'écurie Renault va être sanctionnée par le Conseil mondial de la Fédération internationale de l'automobile (FIA), devant lequel elle comparaît ce matin (9 h 30) à Paris. En demandant à Nelson Piquet Junior d'accidenter volontairement sa monoplace lors du Grand Prix de Singapour 2008 pour favoriser Fernando Alonso, le Losange a tout simplement commis le plus grave acte de tricherie de l'histoire de la discipline. Outre la malhonnêteté de la consigne donnée au pilote brésilien, l'écurie française a pris d'énormes risques en matière de sécurité, un domaine ultrasensible pour la FIA. Au regard de l'article 151 c. du Code sportif international, qui considère comme une infraction «tout procédé frauduleux ou manœuvre déloyale de nature à nuire à la sincérité des compétitions ou aux intérêts du sport automobile», Renault est très clairement coupable. Il n'est donc pas certain que son attitude d'humilité lui épargnera une lourde sanction. Laquelle peut être une amende, doublée d'une exclusion, d'une suspension ou d'une disqualification.

• Un règlement de comptes politique ?

Cette affaire est l'occasion pour Max Mosley, le président de la FIA, de reprendre la main sur l'échiquier politique. Au terme d'une terrible lutte de pouvoir contre la Fota, l'association des écuries, il avait été contraint, le 24 juin, d'annoncer qu'il ne viserait pas un nouveau mandat le 23 octobre prochain. Et la FIA de céder sur pratiquement tous les points face aux équipes (réduction des coûts, règlements). Ce Conseil mondial lui offre donc l'occasion d'affaiblir la Fota et de décrédibiliser l'un des constructeurs parmi les leaders de la révolte. En outre, avec d'ores et déjà treize autres écuries inscrites pour 2010, la F1 n'a pas nécessairement besoin de l'écurie Renault. Il y a deux ans, reconnu coupable d'espionnage, McLaren avait écopé d'un retrait de ses points constructeurs et d'une amende de 100 millions de dollars. Or Max Mosley a sous-entendu que le cas Renault était beaucoup plus grave.

• Que décidera Carlos Ghosn ?

Depuis que cette «affaire de Singapour» a éclaté, une même question sur toutes les lèvres : Renault va-t-il rester en F1 ? Car si la FIA autorisait le constructeur français à poursuivre son aventure sportive, encore faudrait-il qu'il le souhaite. L'argument traditionnel selon lequel «la F1 est inscrite au patrimoine génétique de Renault» appartient désormais au passé. L'écurie vient de porter gravement préjudice à l'image de marque de l'entreprise, au moment où Carlos Ghosn, le président de Renault-Nissan, présentait plusieurs projets de véhicules électriques au salon de Francfort, soit une stratégie industrielle en décalage complet avec les valeurs technologiques actuelles de la F1. Par ailleurs, le Renault F1 Team est en pleine déliquescence sportive (8e sur 10 au classement des constructeurs) et nécessiterait une totale restructuration pour poursuivre l'aventure, sachant que Fernando Alonso est sur le départ et qu'ING, le principal partenaire financier de l'équipe, se retirera en fin de saison. En pleine crise, la tentation de quitter les paddocks, comme Honda et BMW, est légitime. Les représentants du Losange s'exprimeront au cours d'une conférence de presse à l'issue du Conseil mondial.

• La F1 est-elle encore crédible ?

«Nous nous serions bien passés de cette sale affaire, mais nous nous en remettrons.» Bernie Ecclestone est confiant, mais le businessman septuagénaire, en fin de parcours, ne comprend pas que ce «Renault gate» symbolise l'état de délabrement d'une discipline qui va devoir évoluer si elle veut rester parmi les grands sports à succès. Le tandem Ecclestone-Mosley a vécu, ses méthodes sont aujourd'hui contre-productives. Déjà, le partage des retombées commerciales doit être élargi pour que toutes les parties prenantes (écuries et organisateurs) s'y retrouvent enfin. Ensuite, il faut réformer l'autorité sportive. Jouet politique aux mains de Max Mosley, partiale et seulement capable de réaction, jamais d'anticipation, la FIA est la moins crédible des grandes fédérations internationales. Ses oukases réglementaires sont injustifiables et ne projettent jamais le sport vers l'avenir. Alors que les audiences s'effondrent dans un grand nombre de pays et que les spectateurs se raréfient, la F1 doit faire sa mue, retrouver un sens et des valeurs. À la traîne des grandes réflexions sur la mobilité de demain au regard de l'environnement, elle n'est plus le laboratoire des technologies d'avant-garde de l'automobile, offre de lamentables affaires à répétition plutôt qu'un vrai spectacle, et donne dans un «glam fric» dépassé et méprisant à l'égard du public. Il y a urgence.


Le débat sur les photos retouchées relancé - Le Figaro, fr - link (aqui)

Au mois d'août, Paris Match publiait une couverture de Sharon Stone aux courbes parfaites malgré...ses 50 ans. DR



Flore Galaud (lefigaro.fr)
21/09/2009 | Mise à jour : 12:34

Une députée UMP a déposé une proposition de loi pour que la mention «photo retouchée» soit systématiquement apposée sur chaque cliché modifié. Elle espère ainsi lutter contre une vision irréelle de la femme.

Une initiative qui, pour l'instant, fait sourire dans le milieu de la mode. Valérie Boyer, députée UMP des Bouches-du-Rhône, a déposé la semaine dernière une proposition de loi pour que la mention «photo retouchée» soit systématiquement apposée sur chaque cliché modifié par un logiciel informatique. Objectif : lutter contre une vision irréelle de la femme -véhiculée par les magazines de mode et la publicité-, qui peut avoir une influence néfaste, en particulier sur les adolescentes.

«On donne une image complètement désincarnée de la réalité», estime Valérie Boyer sur RTL. Partout, «on voit des corps de plus en plus minces, voire parfois même décharnés, très androgynes. Alors que ça ne correspond pas à la réalité», explique-t-elle, avant de rappeler qu' «un Français sur deux est en surpoids et que 8 millions de Français sont considérés comme obèses ou ayant d'importants problèmes de poids».

«Un objectif de santé publique»

«Il n'est pas question de brider ou de brimer la créativité du publicitaire ou des artistes», se défend la députée. «Mais simplement de signaler (…). C'est un objectif de santé publique, mais il peut également contribuer à protéger le consommateur». Pour l'heure, la députée a obtenu cinquante signatures pour son projet de loi. Elle espère pouvoir présenter le texte l'an prochain, lors de la révision du code de la santé publique.

Si la démarche est applaudie par de nombreuses associations, elle reste décriée dans le milieu de la mode. «C'est prendre les consommateurs pour des idiots», estime ainsi sur RTL Michèle Fitoussi, journaliste au magazine Elle. Tant qu'on y est, mettons aussi : «elles ont les seins refaits, se sont faits enlever une côte ou encore attention, je ne suis pas vraie !»

Il y a quelques années, la marque Dove s'était attachée à dénoncer la pratique dans un spot, devenu célèbre :



Les amours romanesques de la princesse et du président - Le Figaro, fr - link (aqui)

Valéry Giscard d'Estaing et Lady Di à Versailles, en 1994 (capture).


Étienne de Montety
21/09/2009 | Mise à jour : 11:14

EXCLUSIF - Nous avons lu le prochain roman de Valéry Giscard d'Estaing (Éditions de Fallois-XO). Fiction ou réalité ? Seul l'ancien président de la République a la clé de cette troublante histoire.

Aquoi les anciens présidents de la République occupent-ils leurs loisirs ? On sait que le général de Gaulle conversait avec la France, se pénétrant de l'insignifiance des choses, en regardant les étoiles. Valéry Giscard d'Estaing raconte des histoires d'amour. Il montre par là qu'il poursuit l'œuvre de modernisation de la fonction présidentielle commencée en 1974. En 1994, il publiait un roman assez anodin, Le Passage. Son prochain ouvrage (1) devrait faire plus de bruit. Il s'intitule La Princesse et le Président, titre qui dit assez bien le sujet du livre : l'auteur, membre de l'Académie française, met en scène un président de la République au milieu des années 1980 et une princesse britannique fort jolie, très médiatique et malheureuse en ménage.

Tout le monde a désormais en mémoire le début du roman de Madame de La Fayette, La princesse de Clèves : «La magnificence et la galanterie n'ont jamais paru en France avec tant d'éclat que dans les dernières années du règne de Henri second. Ce prince était galant, bien fait et amoureux ; quoique sa passion pour Diane de Poitiers, duchesse de Valentinois, eût commencé il y avait plus de vingt ans, elle n'en était pas moins violente.»

Dans le roman de Giscard, le président se nomme aussi Henri, Jacques-Henri Lambertye plus précisément, et l'objet de ses pensées, non pas Diane, c'eût été par trop évident, mais Patricia, prénom qui pour n'être pas princier n'en est pas moins pourvu d'une certaine grâce. Patricia est princesse de Cardiff, «ville située dans le pays de Galles», tient à préciser l'auteur. Leur passion, comme celle des héros de Madame de La Fayette, est également violente.

«Promesse tenue»

Le livre s'ouvre sur une épigraphe intrigante : «Promesse tenue», qui semble signifier que Valéry Giscard d'Estaing s'acquitte là d'une dette, par-delà le temps et peut-être par-delà la mort. Mais envers qui ? À la fin du roman, il écrit : «“Vous m'avez demandé l'autorisation d'écrire votre récit”, me dit-elle. “Je vous la donne ! Mais faites-moi une promesse…”» Il est possible qu'il y ait là une clé.

La rencontre du président Lambertye et de la princesse Patricia a lieu au palais de Buckingham, pendant un dîner officiel de clôture du G7, «le groupe des sept pays les plus industrialisés de la planète qu'un de mes prédécesseurs avait invité pour la première fois en 1975» , note malicieusement l'auteur.

Le président est veuf. La princesse inconsolable : «Une dizaine de jours avant mon mariage, mon futur mari est venu me dire qu'il avait une maîtresse et qu'il était décidé à poursuivre ses relations avec elle après notre mariage.» Elle multiplie donc les aventures sans lendemain et plus sérieusement les engagements dans l'action caritative internationale (enfants sidéens, lutte contre les mines antipersonnel, etc.). À propos de son héroïne, Giscard avoue : «Je lui ai baisé la main, et elle m'a interrogé, ses yeux, maintenant ardoise, agrandis dans son visage, qu'elle tient incliné en avant.» On la voit.

Pendant son septennat, l'auteur avait fait l'admiration de ses concitoyens en montrant sa remarquable connaissance de l'œuvre de Maupassant. Nulle surprise donc à voir son héros demander à la littérature des guides pour ses initiatives amoureuses : «Je pense à l'exaltation de Julien Sorel dans Le Rouge et le Noir, lorsqu'il aperçoit, tout près du sien, le bras de Mme de Rênal.» Plus loin, c'est un autre Normand, Barbey d'Aurevilly, qui donne à Lambertye le courage de faire le premier pas. Dans le train officiel qui les ramène, après les cérémonies de commémoration du Débarquement (1984), il s'empare de la main de la princesse posée sagement sous la table, comme il est d'usage en Grande-Bretagne. Ce faisant, il déclare s'inspirer de la scène du Rideau cramoisi qui réunit Alberte et le vicomte de Brassard. Ailleurs enfin, le président se détend en lisant Dumas et l'on se prend à penser que Giscard s'amuse à rejouer au XXe siècle la grande passion franco-anglaise, Anne d'Autriche et Buckingham, Lambertye et Patricia - mousquetaires en moins, paparazzi en plus, et in fine complications diplomatiques inchangées.

Henri et Patricia - au fil des pages, le formalisme protocolaire laisse place à une tendre familiarité - vont s'aimer dans les nombreux palais nationaux ou royaux que tous les régimes offrent à leurs dirigeants. Leurs nids s'appellent Kensington ou Soucy (qui abrita d'autres amours présidentielles et surtout leur fruit, prénommé Mazarine). Le château de Rambouillet, que l'auteur décrit avec force détails qui attestent qu'il a de bons souvenirs de l'endroit, occupe une place centrale dans le roman : on sait que lorsqu'il était en fonction, le président Giscard d'Estaing aimait y organiser de grandes chasses. On ne s'étonnera donc pas que la liaison d'Henri et Patricia se noue sur une métaphore cynégétique. «Le rituel de la chasse est toujours le même», écrit-il, avant d'en administrer la preuve.

Et si c'était vrai ? Cette formule empruntée à Marc Levy traverse le roman, lancinante, indiscrète, tant la relation de ce coup de foudre est précise. Le brio de l'auteur, son habileté dans les descriptions qu'il fait des lieux, des propos et des toilettes sont tels que le récit paraît toucher à la vérité. On y est. Jusqu'à ce qu'il choisisse de s'éloigner du vraisemblable pour plonger dans l'imaginaire. Il délaisse alors le genre du roman sentimental et s'essaie à la politique fiction. En marge de son amour pour la princesse de Cardiff, on apprend dès les premières pages que le président Lambertye vient d'être réélu : «Il se plonge dans les activités de son second mandat qui lui a été renouvelé l'an dernier avec plus de cinquante-six pour cent des voix.» Si cette faveur réitérée à son endroit le comble, il renoncera pourtant au septennat, s'imposant à lui-même le quinquennat aux seules fins de se libérer au plus vite de sa charge, pour profiter de sa dulcinée. Le quinquennat : l'anecdote est plaisante quand on se souvient du rôle que joua Valéry Giscard d'Estaing, en 2000, pesant de tout son prestige sur ce débat constitutionnel qui allait avoir de grandes conséquences sur la vie politique - celle de ses successeurs.

Prince consort

Jacques-Henri Lambertye fera l'objet d'une tentative d'assassinat (que les lectrices se rassurent, il en réchappera sans dommage) en inaugurant le Salon du livre. L'assaillant n'est pas un romancier jaloux, mais un Kosovar hostile à la politique libérale du président à l'égard des Serbes : «Je soutiens le droit des gens, écrit Giscard, s'engouffrant dans le domaine réservé de la politique étrangère. Les Serbes qui habitaient au Kosovo avant la conquête turque ont le droit qu'on reconnaisse leur identité et leur religion. Ce sont des chrétiens orthodoxes.» Au-delà de l'hommage rendu par l'auteur à Paul Doumer et Louis Barthou, comment ne pas songer au général de Gaulle et, surtout, à Ronald Reagan et à Jean-Paul II, victimes à l'époque où se déroule le roman de deux attentats qui conférèrent à leur action géopolitique une densité exceptionnelle ? Mais cette tragédie n'est pas donnée à tous.

Enfin, pour parfaire son union avec la splendide Albion, Lambertye imagine un rapprochement institutionnel entre la France et la Grande-Bretagne. L'amour étant aveugle et oublieux du monde, il balaie la guerre de Cent Ans, Jeanne d'Arc et Napoléon et se déclare résolu à faire entrer son pays dans la concorde et la modernité. Ce grand Européen met ainsi ses pas dans ceux de Jean Monnet, qui avait préconisé une union franco-britannique. De Gaulle, dit-on, y aurait un temps consenti. Il vrai que c'était le 16 juin 1940. L'armistice aura raison de cette utopie. Lambertye, lui aussi, rêve de cette fusion symbolique en des temps plus sereins. Ce qui semble l'attirer, au fond, c'est l'idée monarchique dont la Grande-Bretagne est porteuse et qui s'exprime notamment par le jeu des alliances. À de nombreux détails, on sent que le faste des rois ne lui est pas indifférent. Les deux enfants du président portent des prénoms de la maison de France, François et Jean. Rêve-t-il d'un destin comparable à un autre Henri - de Montpezat celui-là - transformé par son mariage en prince consort du royaume du Danemark ? S'il devenait le mari de la mère du futur roi d'Angleterre, à quel titre et à quel rang aurait droit le président de la République française Jacques-Henri Lambertye ? Ce problème dynastique, on l'abandonne volontiers à Stéphane Bern.

Un scénario impeccable

Il se trouvera certainement des plumes taquines pour railler la prose giscardienne. Quelle audace ! Les critiques souriront à la lecture de «ce glaive de l'amour absolu tournoyant dans un sifflement au-dessus de nos têtes», s'esclafferont devant la maladresse d'un «étroitement proche». «Peut-on écrire ainsi ?», s'alarmeront les puristes. Il faudrait pourtant se garder d'être excessif. Juge-t-on Cécil Saint Laurent et Margaret Mitchell avec les armes réservées à Proust et Faulkner ? En d'autres termes, pourquoi ne pas admettre que le genre du roman sentimental existe avec ses conventions : jolies jambes, regards de braise, baisers ardents ? C'est l'affaire de l'auteur et de ses lecteurs. De ce point de vue, La Princesse et le Président remplit parfaitement son contrat, construit autour d'un scénario impeccable où la séduction règne sans partage. Serait-il interdit à un ancien président de la République d'y sacrifier ? L'inspection des Finances prémunirait-elle contre la littérature du cœur ? Un siège de droit au Conseil constitutionnel empêcherait-il de rédiger à la fois la Constitution européenne et La Princesse et le Président ? Injuste condamnation. Il suffit de le dire avec assurance : contempteurs de Caroline chérie et autre Mam'zelle Scarlett, passez votre chemin. Amateurs, voici Patricia, my love.

Il faut admettre que Valéry Giscard d'Estaing écrit sans souci du qu'en dira-t-on littéraire, des convenances d'image politique, des précautions diplomatiques. Découvrant cette incroyable histoire contemporaine, on ne peut à aucun moment oublier celui qui la raconte. On songe, ébahis, à son statut dans la vie publique internationale en lisant ces mots prêtés à la princesse de Cardiff : «I wish that you love me.» Cette liberté est à son crédit, que l'on goûte ou non les amours de Lambertye et de sa «lady Pat». Si le titre n'avait pas été pris il y a vingt cinq ans par Françoise Giroud, pour un livre ayant aussi pour cadre l'Élysée, le roman de Valéry Giscard d'Estaing aurait pu s'appeler Le Bon Plaisir.

Reste une question : jusqu'où un roman peut-il aller dans le mélange entre imagination et réalité ? Quelle part la mémoire et le rêve peuvent-ils prendre à son élaboration ? Fiction totale, songe d'écrivain, histoire vraie ? Seul l'auteur a la clé de cette énigme qui est, elle, à la racine de toute littérature.

» Lady Di à Versailles en 1994, aux côtés de Valéry Giscard D'estaing :




Verbatim

«I wish that you love me»

« Je me suis levé et j'ai reculé (ma chaise) pour permettre à la princesse de Cardiff de s'asseoir. Elle m'en a remercié d'un de ces regards obliques qui me faisaient ressentir tout son charme.»

«Je suis rentré à l'Élysée et j'ai monté les marches du perron, la tête en feu et le cœur étincelant de bonheur.»

«Je n'avais pas ce qu'on appelle l'appétit du pouvoir, mais plutôt un intérêt pour le pouvoir.»

«Je l'entends encore le dire en anglais. Ce n'est pas ma mémoire qui me le rappelle, c'est sa voix : “I wish that you love me”.»

«Je vais vous raconter ce qui m'est arrivé (…) Une dizaine de jours avant mon mariage, mon futur mari est venu me dire qu'il avait une maîtresse et qu'il était décidé à poursuivre ses relations avec elle après notre mariage.»

«Le Morning Telegraph a un titre de première page que je traduis : “La princesse de Cardiff a passé la nuit dans le château du président français”.»

«La Princesse et le Président», Éditions de Fallois-XO. En librairie le 1er octobre


Bari, Tarantini agli arresti domiciliari - La Stampa, it - link (aqui)

L'imprenditore barese Giampaolo Tarantini, 33 anni


21/9/2009 (12:40) - INCHIESTA SU ESCORT E SANITA

Il giudice non convalida il fermo:
«Non sussiste il pericolo di fuga,
nè l’inquinamento probatorio»
BARI
Il gip di Bari, Vito Fanizzi, dopo oltre 2 ore di interrogatorio nel carcere di Bari, non ha convalidato il fermo nei confronti dell’imprenditore barese Giampaolo Tarantini, e ha disposto nei suoi confronti la misura degli arresti domiciliari. La decisione è stata confermata ai giornalisti in attesa fuori dal carcere, dall’avv. Nicola Quaranta, appena terminato l’interrogatorio. «Il gip -ha detto Quaranta- non ha convalidato il fermo, in quanto non ha ritenuto esistente nè il pericolo di fuga, nè l’inquinamento probatorio». «Il gip -ha concluso l’avv. Quaranta- ha disposto gli arresti domiciliari sulla base di un pericolo di reiterazione probabile».

Ora l'imprenditore dovrà spiegare le bugie che il pm Giuseppe Scelsi gli contesta di aver detto sui quantitativi di droga acquistato nell’estate 2008 dal suo spacciatore di fiducia, Nico, che è diventato il suo principale accusatore. Proprio Nico, tirato in ballo da Tarantini nell’interrogatorio del 27 luglio, il 16 settembre è stato ascoltato dal pm Scelsi. Durante l’audizione ha detto che Tarantini ha dichiarato il falso. Ha confessato di aver fornito droga non dal 12 luglio all’11 settembre, ma da fine giugno 2008. Ha poi sottolineato di non avergli solo ceduto «50-70 grammi di cocaina» come sostiene Tarantini, ma una quantità non inferiore ai 300 grammi. Stima questa al ribasso perchè Nico avrebbe fatto confusione su almeno una fornitura.

Il pusher ha elencato nel dettaglio quantitativi e periodi della fornitura: «ogni fine settimana, da fine giugno a metà settembre», ha detto. E ha poi aggiunto: «Tarantini passava dal negozio in cui lavoravo, nel centro di Bari, il giovedì o il venerdì e io consegnavo ciò che avevo». In media si parla di 30 grammi di cocaina per ogni fornitura. Gli incontri sarebbero stati non meno di undici o dodici. La cessione avveniva nel negozio di via Putignani dove Tarantini faceva shopping senza badare a spese, e poi usciva con abiti e droga. Nico ha aggiunto che quella cocaina serviva quasi certamente per la vacanza da sballo di Tarantini in Sardegna perchè ha detto di aver notato un incremento di richieste durante i week end che l’imprenditore trascorreva in Costa Smeralda. Il pusher avrebbe poi smentito anche Alessandro Mannarini, coindagato di Tarantini per lo spaccio di droga, affermando che in un’occasione Mannarini «ritirò una fornitura» dal suo negozio per conto dell’imprenditore.

Mannarini, interrogato il giorno prima di Nico, aveva invece sostenuto di non conoscere il pusher e di aver mai acquistato cocaina nè per sè nè per conto di altri. Fatti questi sui quali la magistratura ha in corso accertamenti e che potrebbero portare a nuovi sviluppi. Intanto, domani sarà il giorno di "Gianpi", come lo chiamano gli amici. «Dimostreremo l’inesistenza del pericolo di fuga e dell’inquinamento probatorio», assicura il legale di Tarantini, Nicola Quaranta, secondo il quale il suo assistito «chiarirà tutti gli equivoci». Di Tarantini oggi si sono ricordati anche gli ultrà del Bari che al San Nicola hanno commentato con uno striscione la vicenda. «Risse, escort, striscioni e cocaina...tessera del parlamentare quanto prima»: hanno scritto ironizzando sulla tessera del tifoso. Subito dopo hanno srotolato un dazibao dedicato a Patrizia D’Addario. Inequivocabile la richiesta: «Patrizia... aiutaci tu!».

"Ma mi facci il piacere": il congiuntivo, il simbolo dell'italiano da salvare - Il Messaggero, it - link (aqui)


Un libro su "tutto quello che avreste voluto sapere (ma non avete mai osato chiedere) sul più elegante dei modi verbali"

ROMA (20 settembre) - Il congiuntivo è diventato un simbolo, è stato eletto a ultima estrema barriera contro il degrado della nostra lingua. Su Facebook c'è la comunity “Lottiamo contro la scomparsa del congiuntivo”, che ha quasi centomila aderenti. Da ogni parte, mentre la lingua scritta e quella parlata si appiattiscono per ben altri motivi, si levano strali contro un eventuale congiuntivo sbagliato, percepito come il più grave degli errori e su cui sono pronti a intervenire censori e lodatori del bel tempo andato. Insomma, il congiuntivo sta morendo se non è già morto, e allora: Viva il congiuntivo, che è poi anche il titolo di un libro appena uscito, firmato da Valeria Della Valle e Giuseppe Patota, una linguista e uno storico della lingua (Sperling & Kupfer, pp. 168 - 15,00 euro): «Tutto quello che avreste voluto sapere (ma non avete mai osato chiedere) sul più elegante dei modi verbali». In copertina Totò che esclama: «Ma mi facci il piacere!».

Un libro che dovrebbe far riflettere su come nascano certi miti e ossessioni. I due studiosi, spaziando nei più diversi campi della comunicazione, dimostrano infatti e innanzitutto che il congiuntivo gode in realtà ottima salute. Poi che anche i padri delle nostre patrie lettere potevano sbagliarlo (tra i tanti esempi: «Canzone, àtre men rei di nostra terra / te n'anderai prima che vadi altrove», che è Dante, anche se sembra una delle storpiature di Totò). E se in Amarcord di Fellini c'è il personaggio detta Gradisca, perché con tale forma si offrì al Grand Hotel di Rimini a un principe, in Ovosodo di Virzì (25 anni dopo) Piero afferma che, nel popolare quartiere di Livorno in cui è cresciuto, basta «un congiuntivo in più e sei bollato come finocchio».

Magari non bollato così, ma certo che il ministro della Pubblica istruzione Francesco D'Onofrio che il 23 settembre 1994, dichiarò al Tg2, a proposito di un argomento in discussione, «Vorrei che ne parliamo», di epiteti e commenti ne suscitò infiniti, specie dopo la sua ufficiale, paradossale puntualizzazione: «Non è colpa mia se la prima persona plurale dell'indicativo e del congiuntivo presente sono uguali: parliamo».

Il libro di Della Valle e Patota si può leggere anche in questo modo, alla ricerca di esempi curiosi e aneddoti, ma in realtà la seconda e, in particolare, terza parte, Un modo non facile e Viaggio in cinque tappe al centro del congiuntivo, sono serie e manualistiche, volendo essere una guida a «come e quando usarlo (il congiuntivo, ovviamente) senza sbagliare». In chiusura c'è anche un test con cui il lettore possa mettersi alla prova ed eliminare ogni dubbio su quanto ha imparato da queste pagine.

Ma sapendo che: «A tutt'oggi, i linguisti non sono arrivati a un'opinione condivisa circa l'uso del congiuntivo. Quella più diffusa («e a nostro avviso - scrivono i due autori - più corretta») è che il congiuntivo, nel suo vario distribuirsi, non obbedisca a una sola legge, ma si adatti a un ventaglio di possibilità. La vulgata grammaticale dice che il congiuntivo esprime l'universo del dubbio, il magma della soggettività, i movimenti dell'anima, la volontà di chi parla». Anche se di seguito leggiamo: «Questa indicazione vale per diversi casi , ma non tutti». E c'è poco da aggiungere.

Sofia e Brigitte: i 75 anni di due miti - Il Messaggero, it - link (aqui)



di Gloria Satta

ROMA (20 settembre) - Buon compleanno a Sofia Loren, che oggi compie 75 anni. Tanti auguri a Brigitte Bardot, che li farà il 28. Due star, due icone saldamente radicate nell’immaginario collettivo, due modi opposti di vivere il successo, la famiglia, il tempo che passa.

Sofia, tuttora definita dai sindaggi la donna più sexy del mondo, è perennemente richiesta nei cinque continenti e sempre più proiettata sul lavoro: in attesa dell’uscita di Nine, il musical americano nel quale interpreta la madre di Fellini, concentra le sue energie nella preparazione del film tv La mia casa è piena di specchi, dall’autobigrafia di sua sorella Maria Scicolone dedicata a mamma Romilda Villani. Le riprese cominceranno giovedi prossimo e la Loren interpreterà proprio l’amatissima Romilda. Nel ruolo della figlia, futura star, ci sarà margareth Madè, la giovane e bellissima protagonista di Baaria.

BB, che non ha mai voluto contrastare i segni del tempo, da anni vive rinchiusa nell’eremo dorato della Mandrague, la famosa villa di Saint Tropez che fu teatro delle sue sfrenatezze giovanili. E intensifica l’impegno animalista: ha appena scritto un’accorata lettera in difesa dei cinghiali della Costa Azzurra, nel mirino di viticultori e residenti a causa dei danni che provocano. «Il sindaco si fa manipolare dai cacciatori!», ha urlato Brigitte, che nel ’73 lasciò il cinema senza rimpianti per dedicarsi anima e corpo alle adorate bestie.

Al compleanno della Loren, ottanta film e due Oscar, Sky Cinema Italia, il nuovo canale di Sky Cinema, dedica oggi (a partire dalle 17.55) il documentario Sofia ieri oggi e domani seguito da tre titoli evergreen: Matrimonio all’italiana, Ieri oggi e domani, Una giornata particolare. Alla Bardot, che venne scoperta a 16 anni dal futuro marito Roger Vadim, girò 48 film e prestò le proprie sembianze alla Marianna, simbolo di Francia, è consacrata la mostra intitolata Brigitte Bardot - les années insouciance (”gli anni dell’incoscienza”) in cartellone a Boulogne-Billancourt, la banliueu chic di Parigi, dal 29 settembre al 31 gennaio 2010.

Se domandi a Sofia, vedova dell’unico marito Carlo Ponti, madre di due figli e nonna felice, quale sia stato il suo successo più grande, la diva cresciuta senza padre risponderà invariabilmente: «Aver costruito una solida famiglia». Madame Bardot, la ”ragazza del peccato” simbolo negli anni Sessanta di ogni trasgressione, da anni ha interrotto i rapporti con l’unico figlio Nicolas, nato nel 1960 dal fugace matrimonio con Jacques Charrier e allevato dal padre: la mamma non è stata in grado.

La Loren, sogno erotico perfino di Woody Allen, è un esempio di disciplina ferrea nel privato e nel lavoro, mai uno scandalo, mai una trasgressione, tutta una vita passata tra set e famiglia. «Sono una donna davvero fortunata», risponde Sofia a chi le chiede un bilancio della sua esistenza fuori del comune. La biografia di BB, simbolo erotico ante litteram, conta innmuerevoli amori (l’ultimo, il marito Bernard d’Ormale, è un politico di estrema destra vicino a Le Pen), depressioni e tentativi di suicidi. «Mi sento ancora una ribelle», afferma oggi l’ex attrice, «e sono troppo lucida per essere felice».

Lady Diana: «Carlo ha tre amanti» - Corriere Della Sera, it - link (aqui)

Lady Diana in una foto scattata poco più di un mese prima della morte (Ansa)


Non c'era solo camilla parker bowls, ma altre due donne

La principessa in una lettera alla Regina Madre racconta la vita sentimentale del marito durante il matrimonio

LONDRA- In una delle tante lettere scritte da Lady Diana alla Regina Madre, e bruciate nel 1993 per ordine della figlia Margaret per proteggere la memoria della madre e la stessa famiglia Reale, l’indimenticata Principessa, morta a Parigi il 31 agosto del 1997, avrebbe confessato all’anziana sovrana che il marito Carlo aveva, in realtà, ben tre amanti all’epoca del loro matrimonio.

LE AMANTI- Lo rivela il «Sunday Star» ( http://dailystar.co.uk/news/view/99557/-Three-lovers-prince/), che fa anche i nomi di due di queste presunte donne: una sarebbe Camilla Parker-Bowles, attuale consorte di Carlo nonché sua amante storica, sposata in seconde nozze il 9 aprile del 2005 nel palazzo comunale di Windsor. La seconda sarebbe l’australiana Lady Dale Tryon, conosciuta come Kanga, mentre la terza amante sarebbe una figura dell’alta società inglese, che però non potrebbe essere identificata per ragioni legali (o almeno così sostiene il domenicale). In realtà, sarebbe proprio quest’ultima il vero mistero dell’intera vicenda, perché i legami di Carlo con Camilla e Lady Dale erano noti da tempo e da tutti. Oltre all’onnipresente Camilla, infatti, fra le figure femminili storicamente vicine al principe prima del suo matrimonio con Diana ci fu proprio la baronessa Tryon, che una volta Carlo definì «la sola donna che mi abbia mai capito davvero».

IL DESTINO- La poveretta ebbe, però, lo stesso destino tragico di Lady D, visto che morì a pochi mesi di distanza dalla bionda principessa, nel novembre del 1997, a causa di un’infezione del sangue, contratta quando si gettò dalla finestra della «Farm Place Clinic», dove era ricoverata perché soffriva di dipendenza da alcool e pastiglie. Il terribile volo la lasciò paralizzata e la fece entrare in una tremenda depressione, da cui non si sarebbe più ripresa. Il suo rapporto con Carlo, mai del tutto chiarito da nessuno dei due nemmeno negli anni successivi, divenne un documentario, «Prince Charles’ Other Mistress», trasmesso da Channell 4 il 4 novembre 2008.

LA LETTERA- Tornando alla confessione a mezzo lettera di Lady D, stando ad una fonte vicina alla famiglia Reale, l’intenzione della Principessa sarebbe stata quella di danneggiare Carlo. “Diana stava soffrendo molto in quel periodo – ha spiegato la fonte anonima al tabloid - e voleva danneggiare Carlo, presentandolo sotto una cattiva luce. Lei sapeva che lui era legatissimo alla nonna e pensava che se qualcuno che Carlo rispettava davvero fosse venuto a conoscenza delle sue accuse, sarebbe riuscito «a fargli cambiare comportamento». A rivelare il mistero delle missive scomparse per volontà della principessa Margaret è stato William Shawcross, il biografo scelto espressamente dalla Regina Elisabetta II per dare alle stampe «Queen Elizabeth, The Queen Mother», ovvero la biografia della Regina Madre, nelle librerie da giovedì scorso. «Il gesto di Margaret è stato comprensibile – ha spiegato lo scrittore – perché la principessa ritenne di dover proteggere sua madre e gli altri membri della famiglia dalle informazioni che erano contenute nelle lettere, ma si tratta di una cosa incresciosa dal punto di vista storico». Nei giorni scorsi sempre Shawcross aveva anche raccontato come l’anziana sovrana fosse rimasta scioccata dalla decisione di Carlo e Diana di rendere pubblici i loro problemi matrimoniali, trovando la faccenda «profondamente disgustosa».

Simona Marchetti
20 settembre 2009



Todt e l’ira di Briatore - Corriere Della Sera, it - link (aqui)

Max Mosley e Jean Todt


L’autunno caldo della F1

L’ex Ferrari sostituirà Mosley al vertice della Fia:riuscirà a evitare nuove guerre?


MILANO — Che cosa succederà dopo il 23 ottobre, quando si chiuderà l’era di Max Mosley al vertice della Federazione internazionale dell’automobilismo? Jean Todt, quasi certamente il suo successore, sarà in grado di imporre una svolta o aprirà un’altra guerra con i team? E dobbiamo aspettarci qualche ulteriore colpo di coda del presidente uscente? Esiste il fondato sospetto che Mosley, prima di andarsene, voglia rendere la vita difficile ai suoi nemici: alla Toyota di John Howett, vicepresidente Fota, e pure alla Ferrari, l’alleata di un tempo che in questi mesi ha trainato il cartello dei team contro la Fia. Se vogliamo, secondo un’interpretazione libera ma non troppo, il fatto stesso che davanti al Consiglio mondiale di oggi debba comparire pure Fernando Alonso — il cui passaggio al Cavallino è scontato — è un modo per mandare messaggi a Maranello. Quindi, la risposta alla seconda domanda può essere: sì, è possibile che Mosley non abbia ancora esaurito il «fiero pasto», le cui precedenti portate erano state Ron Dennis e adesso Briatore. Senza dimenticare che il presidente, agitando lo spettro di una crisi reale ma astutamente esasperata, ha colpito la sensibilità verso il risparmio di due colossi dell’auto quali la Honda e la Bmw: la loro uscita di scena, a fine 2008 nel caso dei giapponesi, al termine di questa stagione per i bavaresi, probabilmente non è del tutto slegata dalla politica mosleyana.

LA FERRARI - La Ferrari, dunque. E perché no, visto che ha appoggiato con decisione l’idea di un campionato alternativo, mentre la Fia pensava a una F1 senza Rossa e riempiva la griglia del 2010 di scuderie improbabili, alcune poco più che officine dotate di telefono. Questa è stata un’altra delle vicende controverse di quest’anno orribile, che rischia di allungare le sue ombre anche sulla prossima stagione. Nella scelta dei nuovi ingressi ci sono state pressioni, irregolarità, conflitti di interessi. Con il braccio destro di Mosley, Alan Donnelly — uno di quelli chiamati a esaminare i requisiti delle squadre in corsa — pizzicato mentre trattava per portare sponsor a uno dei concorrenti, la Manor (il cui proprietario è un amico intimo di mr President).

LA LOTUS - Formalmente i team sono stati sottoposti a due diligence, ma con quanta arbitrarietà degli uomini Fia l’hanno raccontato alcuni degli esclusi (e prima di essere esclusi), per esempio Mauro Sipsz e Angelo Codignoni, che hanno persino intentato causa alla Federazione. Alla fine, comunque, sono state ammesse Campos, UsF1 e Manor. Una quarta, che riesuma la sigla gloriosa della Lotus, è stata sdoganata nei giorni scorsi per sostituire la Bmw Sauber, nonostante un cambio di proprietà di quest’ultima che — lo ammette la stessa Fia — garantisce solidità e qualità: un altro dispetto. Ma sulla Lotus qualche certezza esiste, se non altro perché alle spalle ci sono il governo malese e quel Dany Bahar che ha gestito fino a poco tempo fa il «global brand» della Ferrari. Piuttosto, dato che anche la Campos si è dotata di una struttura credibile, le riserve sono sulla UsF1 e sulla Manor. La serietà di questi nuovi team resterà un bel grattacapo per la futura gestione della Fia: dovessero essere inadeguati, potrebbe tornare alla ribalta l’idea della terza monoposto, sponsorizzata dalla Ferrari. Ma resta la prima domanda.

IL DOPO-MOSLEY - Che cosa succederà dopo l’addio di Mosley? Il successo dell’ex rallista Ari Vatanen non è quasi considerato dagli osservatori: troppo più solida la posizione del suo ex team manager alla Peugeot. Da Jean Todt ci si attende una gestione autoritaria e di polso: la personalità non gli manca, bisogna vedere quanto potrà scostarsi dal solco di Mosley che l’ha lanciato e lo appoggia (in cambio dell’aiuto ricevuto in occasione dello scandalo sessuale). Probabilmente l’ex uomo forte della Ferrari si rivelerebbe anche «super partes» (il fatto di provenire da Maranello è una delle perplessità che restano nell’ambiente, nonostante quel capitolo sia stato chiuso nel 2008 e nonostante la Ferrari non fosse così entusiasta della sua candidatura): la sua missione sarà evitare un’altra guerra con la Fota. I team (che lo incontreranno nei prossimi giorni a Singapore) vogliono segnali di discontinuità: a partire dall’allontanamento di alcuni degli uomini di Mosley, Donnelly, ma anche il delegato alla sicurezza Charlie Whiting che vede solo quello che serve (e quando serve). Ma in Formula 1 niente si muove senza toccare Bernie Ecclestone, che non ha più la maggioranza nella società che gestisce i diritti commerciali del Circus (appartiene al fondo Cvc) ma che è, di fatto, colui che manovra tutto nel paddock. La vicenda Piquet-Briatore-Renault, però, dove Bernie non ha brillato per trasparenza («Fottilo» sarebbe stato il consiglio dato a Piquet senior sul conto di Briatore) potrebbe cambiare gli equilibri. Il manager italiano sa che Bernie non ha fatto niente per salvarlo, nonostante i due condividano l’avventura nei Queens Park Rangers di calcio. L’amicizia si è rotta. Al contrario, mister Billionaire negli ultimi anni ha reso buoni i rapporti con l’ex rivale di pista Todt: potrebbe sfruttarli e provare a rientrare strappando a Ecclestone la gestione dei diritti commerciali del Circus. È dura, ma non impossibile. Oppure potrebbe decidere di raccontare un paio delle cose che sa. Su Ecclestone, ma non solo. Le voci di nuovi scandali alle porte si fanno sempre più insistenti. La certezza è che sarà un autunno caldo.

Arianna Ravelli
Flavio Vanetti
20 settembre 2009(ultima modifica: 21 settembre 2009)