domingo, 6 de dezembro de 2009
L'ORCHIDÉE NOIRE par Tom Ford - Madame Le Figaro, fr - link (aqui)

James Ellroy a immortalisé le Dahlia noir. Tom Ford, lui, a réinventé une autre fleur jais avec sa fragrance Black Orchid. Lancée en 2007, elle revient aujourd’hui sous une forme encore plus rare et exclusive.
Élixir de truffe noire, ylang-ylang, cacao, patchouli, vanille et encens, la première essence du créateur texan, devenu réalisateur de cinéma, est devenue une référence en seulement deux ans d’existence. Troublante, ténébreuse et glamour à souhait, elle se love cette saison dans un écrin de cristal créé par les maîtres verriers de la maison Lalique.
« Pour moi, c’était le seul choix, confie Tom Ford. L’héritage, la tradition et l’artisanat de Lalique dans la création de flacons de parfums ont rendu ma décision facile. » Inspirés des lignes Art déco, les godrons jais du flacon originel sont creusés, pour l’occasion, d’une étiquette dorée à l’or 23 carats.
Signé et numéroté, l’objet est accompagné d’un petit entonnoir et d’une fiole dans un gant de velours permettant de transporter son parfum fétiche partout avec soi.
Le vrai luxe étant souvent synonyme de rareté, cette version de Black Orchid n’est éditée qu’à cinq mille exemplaires pour le monde entier…
En vente en grands magasins.
Intimo: La sfilata di Agent Provocateur a Berlino - Corriere Della Sera, it - link (aqui)
Ricompare la «Bestia di Kandahar» - Corriere Della Sera. it - link (aqui)
Dopo la prima segnalazione risalente ad aprile
MISSIONI DI SPIONAGGIO - Considerato che i talebani non possiedono certo dei radar, è probabile che il drone sia impiegato per missioni di sorveglianza nei confronti di Cina, Iran e Pakistan. In particolare potrebbe raccogliere dati su test missilistici o su altre installazioni «sensibili». Un programma top secret viste le implicazioni diplomatiche. Prima della conferma da parte dell’Us Air Force si erano diffuse le voci più diverse sul modello dell’aereo o sui possibili profili operativi. E non conoscendone il tipo qualcuno si è divertito a battezzare il drone la «Bestia di Kandahar». I velivoli senza pilota in versione armata – come i Predator e i Reaper – sono usati sia dal Pentagono che dalla Cia per dare la caccia ai talebani e ai leader di Al Qaeda. Una risorsa importante per gli Stati Uniti, tanto è vero che nell’ambito della campagna afghana il presidente Barck Obama ha ordinato di intensificare i raid con i robot volanti.
Guido Olimpio
06 dicembre 2009
La Tour d’Argent svuota la cantina - Corriere Della Sera. it - link (aqui)
Il famoso ristorante mette in vendita 18 mila bottiglie.
C'è anche uno champagne imbottigliato nel 1788
PARIGI – C’è la bottiglia da 3 mila euro e quella da cinque. E anche lo champagne imbottigliato prima della Rivoluzione francese. La Tour d’Argent, celeberrimo ristorante parigino fondato nel 1582 con vista mozzafiato sulla cattedrale di Notre Dame, svuota, in parte, le cantine. In vendita, il 7 e 8 dicembre, oltre 18mila bottiglie. Una piccola parte di un tesoro di oltre 450mila bottiglie. A portata di tutte le tasche.
STELLE - «L’idea – spiega il proprietario André Terrail – è quella di svecchiare la cantina e raccogliere fondi per il rilancio del ristorante». La Tour d’Argent, che Disney ha trasformato nel 2007 in scenografia per il film di animazione Ratatouille, ha perso infatti il lustro di un tempo, quando accoglieva star del cinema e leader politici. E soprattutto le tre stelle Michelin che l’hanno resa nota in tutto il mondo. Oggi, ne sfoggia solo una.
CHAMPAGNE – La vendita dovrebbe fruttare almeno un milione di euro, grazie anche al periodo natalizio. David Ridgway, il sommelier che regna nelle cantine di 2.500 metri quadrati dal 1981, ha fissato il prezzo di ogni bottiglia. Si va dai Madiran, Collioure e Minervois da 5 euro, ai 2.500 euro per il pezzo più antico: Fine Champagne Clos du Griffier, imbottigliato nel 1788. Spazio anche ai grandi Bordeaux come il Chateau Latour, da 480 euro, o il Chateau Lafite Rothschild del 1982 da 3300 euro. Tra i Bourgogne, 12 bottiglie di Volnay «Santenots» del 1993 valgono 1.450 euro, senza dimenticare le sei bottiglie Vosne-Romanée Jayer del 1988 da 3 mila euro.
FIGLI – I vini, acquistati direttamente dai produttori, sono conservati nelle migliori condizioni. Il termometro della «cave» varia dai 12 gradi invernali ai 14 estivi. «E’ come separarmi dai miei figli – dice Ridgway – anche se la vendita rappresenta solo il 4% del totale. Ma c’è bisogno di spazio». Per il 2009, un’annata d’eccezione secondo gli specialisti, il sommelier infatti ha già a disposizione un budget di quasi un milione di euro.
Alessandro Grandesso
05 dicembre 2009
Estreno londinense de 'Nine' - El País, es - link (aqui)

Pénelope Cruz, Kate Hudson y Nicole Kidman, tres de las actrices del reparto de Nine, se dejaron ver y fotografiar sobre la alfombra roja en su estreno londinense. La actriz española volvió a apostar por Ralph Lauren (empresa para la cual prestó su imagen hace unos años) y llevó uno de sus vestidos de la colección primavera-verano 2010. Además, estuvieron presentes los actores Daniel Day-Lewis y Judi Dench, así como el director de la película, Rob Marshall. Sofía Loren, quien en un principio también iba a acudir al estreno, tuvo que cancelar su aparición por otros compromisos adquiridos con anterioridad.
REUTERS/AP - 2009-12-05Carta abierta al presidente Lula - El País, es - link (aqui)
La decisión tomada por el Tribunal Supremo brasileño de extraditar a Italia a Cesare Battisti, condenado en su país por actos de terrorismo, exige la intervención del presidente de la República
BERNARD-HENRI LÉVY 06/12/2009
Señor presidente de la República:
Sé que el debate en torno al caso de Cesare Battisti, antiguo apologista de la lucha armada, acusado de actos de terrorismo en la Italia de los años setenta, está desatando pasiones en su país.
Y también sé que los engranajes de las instituciones brasileñas, el agotamiento de los procedimientos previstos en su Constitución, la división en el seno del Tribunal Supremo y, luego, la decisión de este organismo, por un único voto, de permitir la extradición, hacen que ahora le corresponda a usted, y sólo a usted, decidir si el antiguo fanático, hoy escritor, debe ser entregado a Italia o no.
Antes que nada, señor presidente, quisiera decirle que nadie odia el terrorismo más que yo.
Y quisiera dejar claro que la lucha contra ese terrorismo, la lucha contra el derecho que se arrogan algunos, en democracia, a dictar sus propias leyes y a recurrir a las armas para hacer oír su voz, es una de las constantes de mi vida.
Si, no obstante, me dirijo a usted, es porque, precisamente, no está probado que Cesare Battisti sea el terrorista que describe la prensa y cuyos crímenes, si los hubiera cometido, no merecerían indulgencia alguna.
Sé que fue condenado como tal por un tribunal de un país cuyo talante democrático no me atrevería a poner en duda ni por un instante.
Pero incluso las mejores democracias cometen errores e injusticias y Francia -que durante la guerra de Argelia se tomó tantas libertades con la libertad- sabe algo de esto; lo mismo que los Estados Unidos de George Bush, tras el 11 de septiembre, y que muchos otros.
Lo cierto es que el proceso contra Cesare Battisti, ese proceso que, hace veintiún años, lo declaró culpable en rebeldía de los asesinatos del guardián de prisión Santoro y del agente de policía Campagna, plantea al menos tres verdaderos interrogantes.
El primero se refiere a los elementos en los que se fundamentó la condena a Cesare Battisti: esencialmente, el testimonio de un arrepentido, es decir, de un criminal que entonces obtuvo la impunidad a cambio de denunciar a sus supuestos cómplices. Cesare Battisti ya había huido a México, desde donde, más tarde, se trasladaría a Francia; no estaba allí para protestar ni para defenderse ni aun para mantenerse realmente informado de lo que ocurría, mientras el arrepentido, Pietro Mutti, le endosaba todos los crímenes de la organización en la que ambos militaban.
El segundo se refiere a un punto preciso del mecanismo de la justicia italiana y al hecho de que, contrariamente a lo que ocurre en su país o en el mío, señor presidente, los condenados en rebeldía no tienen, en caso de ser atrapados, derecho a un nuevo proceso en el que poder defenderse; de forma que, si usted decidiera dar curso al procedimiento de extradición, en cuanto regresase a Italia, el interesado iría a la cárcel para el resto de su vida (pues tal fue la condena, inapelable, dictada en el juicio en rebeldía). Y sería el único reo de esta clase que no tiene la posibilidad de comparecer ante sus jueces, de afrontarlos en persona y de responder, cara a cara, de los crímenes que se le imputan.
Y, en tercer lugar, añadiré este "detalle": Cesare Battista, al que hace dos años visité en su prisión de Brasilia, niega, y siempre ha negado, los crímenes en cuestión. Después de examinar el caso y, a la vista de las numerosísimas mentiras con las que, según se ha demostrado, el arrepentido Mutti acostumbraba a adornar sus "confesiones", muchos juristas estiman plausible -y digo bien: plausible- la inocencia de Battisti; de forma que corre usted el riesgo de ver terminar sus días en prisión a un hombre cuyo único crimen podría ser, según esta hipótesis, el de haber suscrito en su juventud las funestas teorías de la violencia revolucionaria.
Yo amo a Brasil, señor presidente.
Admiro el ejemplo de fidelidad al ideal de justicia y a los principios de comedimiento y sensatez que está dando a América Latina y al mundo.
Me parecería preocupante ver a "Lula" desacreditar una tradición de acogida que honra a su nación y ha permitido que varios miles de hombres y mujeres, procedentes de decenas de países, hayan encontrado refugio en ella.
Como decía un célebre escritor francés, Battisti es "un individuo sin importancia colectiva".
Sobre sus hombros no reposa ninguno de los grandes intereses geoestratégicos que habitualmente desencadenan las movilizaciones.
No le oculto que, en Europa, esa soledad, esa eminente debilidad, contribuyen a hacer de él el blanco de una campaña de prensa tan feroz como desproporcionada.
Aun así.
Mejor dicho: razón de más.
Todos nosotros hemos defendido en numerosas ocasiones diversos principios en casos de mayor relieve o trascendencia, o cuyo protagonista era alguien esencial. Eso es fácil.
Defender los mismos principios cuando la causa es más compleja, el protagonista no tiene buena prensa y, por añadidura, todos sabemos que su visión del mundo y la de usted están en las antípodas, es más difícil, pero, en mi opinión, no menos necesario.
Es la razón por la cual, señor presidente, espero con impaciencia y confianza su decisión.
Traducción de José Luis Sánchez-Silva.





















