domingo, 6 de maio de 2012

Janis Joplin - Maybe (Legendado)



Janis Joplin The Rose Letra & Tradução by Jottaelle



Janis Joplin - Piece Of My Heart legendado



Janis Joplin Mercedes Benz (Legendado Em Português)



Janis Joplin - Cry Baby (Legendado)



Janis Joplin - Work Me, Lord (Legendado)



La Señora

 

Deu no El País, es (aqui)

Tras la expropiación de YPF a Repsol, la presidenta de Argentina, que no celebra Consejo de Ministros, goza de un periodo de hegemonía arrolladora entre sus seguidores



Cristina Fernández llora mientras su hija le coloca la banda presidencial en diciembre del año pasado. / MARCOS BRINDICCI (REUTERS)

La Señora no celebra Consejos de Ministros ni concede reportajes, entrevistas ni conferencias de prensa en Argentina. Pero La Señora pronuncia dos, tres y hasta cuatro discursos a la semana. Un día lo hace con motivo de la inauguración de la planta faenadora y exportadora de pollos de la empresa Coto, en Esteban Echeverría; otro, durante la inauguración del Patio Malvinas Argentinas en la Casa Rosada o con la ampliación de la planta de Pirelli, en Merlo; o con la inauguración de una escuela secundaria en San Antonio de Areco; o al comenzar el acto de licitación de un nuevo complejo hidroeléctrico sobre el río Santa Cruz… por poner solo ejemplos desde el pasado 20 de abril. Llega entre aplausos, provoca más aplausos y se despide entre besos y aplausos.
En una de esas alocuciones puede anunciar la expropiación de YPF a Repsol, como ocurrió el lunes 16 de abril. Aunque también puede terminar hablando con una barra de chocolate en la mano de las excelencias de la marca Milka, como aconteció la semana anterior, cuando se especulaba con el anuncio de la expropiación. O puede referirse a lo divino y lo humano, como hizo en diversas alocuciones durante los cinco meses anteriores a la expropiación. En ese periodo pronunció 100 veces la palabra subsidio y se refirió en 186 ocasiones al crecimiento del país durante los nueve años de Gobierno kirchnerista -“el período de crecimiento más largo de sus 200 años de historia”. Sin embargo, la inflación, que el Gobierno cifra por debajo del 10%, aunque casi todos los analistas independientes la sitúan por encima del 20%, solo ha merecido 11 menciones. Y en una de ellas sentenció: “Nuestro modelo es un modelo de crecimiento, no de metas de inflación”.
Los discursos pronunciados desde el 9 de noviembre de 2012 podrían ocupar más de 600 folios a doble espacio. Pero aún así, los caminos de La Señora son inescrutables. Incluso para muchos de sus ministros. Ellos tampoco suelen conceder entrevistas y cuando se refieren a ella en privado, hablan con sumo respeto de La Señora.
Muchos periodistas del país actúan como kremlinólogos avezados en el arte de interpretar cada gesto, cada silencio. Si Cristina Fernández calló y no defendió durante varias semanas al vicepresidente Amado Boudou, investigado por supuesto tráfico de influencia por la Justicia, era porque lo estaba dejando caer. Y por eso lo saludó fríamente durante el discurso de inauguración del año legislativo del 1 de marzo. En los mentideros peronistas se comentaba que el hijo de La Señora, Máximo Kirchner, le tenía la cruz hecha a Boudou desde que se enteró de que el vicepresidente se refería a ella como La Gorda. Parecía que Boudou estaba sentenciado. Pero resultó que no. El vicepresidente compareció un buen día ante la prensa sin admitir preguntas y arremetió contra el juez que lo investigaba y contra el jefe de fiscales. A los pocos días, el jefe de fiscales dimitió y el juez fue relevado del caso. La Señora, sin decir una palabra, había inclinado su brazo protector hacia Amado Boudou.
Los caminos de La Señora son inescrutables. Incluso para muchos de sus ministros
Ese brazo fue volviéndose más poderoso a medida que iba quedando atrás el accidente ferroviario del 22 de febrero en el que murieron 51 personas. Eran gente humilde, que se levantaba cada mañana para viajar apelotonados en unos trenes desvencijados cuya gestión había sido confiada por diversos Gobiernos peronistas a los hermanos Cirigliano, quienes mantenían excelentes relaciones con Néstor y Cristina Fernández de Kirchner. En medio de la tragedia, la presidenta no solo no acudió adonde se encontraban las víctimas y sus familiares sino que desapareció durante seis días de los medios de comunicación social. Su ritmo de discursos por semana se frenó. Y cuando apareció ante las cámaras fue para decir: “No esperen de mí jamás, ante el dolor de la muerte, ante la tragedia, la especulación de la foto o del discurso fácil, porque sé lo que es la muerte y sé lo que es el dolor y no tolero a los que quieren aprovecharse de tanta tragedia y de tanto dolor. No esperen de mí actos demagógicos ni facilistas”.
Al día siguiente, el 29 de febrero, invitó a otro acto público a Mónica Braña, una viajera que iba en el último vagón del tren y que, al no resultar herida, socorrió a otros accidentados.
-Levántate Mónica para que te vean, vení, vení…, le pidió la presidenta. Esta chiquita, en medio del drama, del dolor terrible, yo la vi y la reconocí en fotos y le pedí a Alicia [Kirchner, ministra de Desarrollo Social]: “Quiero conocerla”. Dos diarios, creo que fueron el diario Popular y Página 12 los que la sacaron cuando llevaba en camillas… Primero, no la querían dejar pasar, primero la echaban. Se plantó como nos plantamos las mujeres y dijo: ‘Yo me quedo acá, me quedo a ayudar’ y se quedó a ayudar y a sacar a los heridos y estuvo todo el tiempo ayudando ahí como corresponde.
La Señora evitó así la demagogia fácil sobre el dolor y se despidió respondiendo de forma indirecta a las críticas que había recibido por su ausencia de seis días tras el accidente:
-Quiero decirles que mañana no voy a hablar en público, pero igual voy a seguir siendo presidenta y voy a gobernar. Porque he observado que parece ser que solo soy presidenta cuando hablo en público y la verdad, que una es presidenta las 24 horas, los 365 días del año.
"Quiero decirles que mañana no voy a hablar en público, pero igual voy a seguir siendo presidenta y voy a gobernar"
Conforme pasaban los días, el accidente de tren quedaba atrás y el caso de YPF le restaba protagonismo a las investigaciones judiciales sobre el vicepresidente. Durante cuatro meses, los gobernadores de las diez provincias petroleras se movieron al ritmo que les marcaba La Señora, revirtiendo contratos a Repsol a medida que se les conminaba desde la Casa Rosada. El presidente de la compañía, el español Antonio Brufau, llamaba a la puerta de la Casa Rosada, pero La Señora, que semanas antes había recibido al cantante Roger Waters y al actor Sean Penn, no le respondía.
-Ministros y gobernadores te dicen que a La Señora le gusta esto o no le gusta lo otro- se quejaba Brufau pocos días antes de la expropiación-. Pero cuando les preguntas si han hablado ellos mismos con La Señora, resulta que no. Que casi nadie habla con ella. Sólo su hijo Máximo y Axel Kicillof [viceministro de Economía].
La Señora también despacha con su secretario Legal y Técnico Carlos Alberto Zannini. “Es mi alter ego jurídico nada más, no crean esas cosas que dicen por ahí, y discutimos bastante jurídicamente porque por ahí nos peleamos. Él tiene una visión y yo tengo otra”, confesó ella en un discurso. Y también recibe al jefe de todos los espías, al director de la Secretaría de inteligencia, Héctor Icazuriaga. “Este Gobierno ha invertido mucha plata en espionaje”, señala un dirigente próximo al líder sindicalista Hugo Moyano.
Entre sus votantes no se lleva a mal que la presidenta no celebre Consejos de Ministros ni atienda a los periodistas. Habla uno de los más reconocidos kirchneristas, el filósofo José Pablo Feinmann: “La pregunta sobre las reuniones de Gabinete apunta a decir que estamos en presencia de un caudillaje. Una respuesta podría ser que se reúne en otros lados, con otra modalidad. Mi crítica sería que debiera reunirse con su Gabinete, pero solo para sacarse una foto y destruir una metodología de desprestigio. Es impensable que no consulte a nadie, que gobierne sola. Lo cierto es que hay gente muy brillante en su equipo. Acá está gobernando una gran generación argentina a la que yo pertenecí, que fue la del setenta, la generación masacrada por la dictadura. Menem hacía reuniones de Gabinete y vendió todo el país”.
"Ha votado a Cristina la misma clase media que la detesta. Les recuerda a Eva Perón. Le decían La Yegua como a Cristina"
“En cuanto a la ausencia de conferencias de prensa”, continúa Feinmann, “no me había dado cuenta. Pero si llegara a concederlas tendría a toda la prensa en contra, sería un escándalo. Aquí ningún periodista opina lo que él opina, sino lo que sus empresas le dicen que opinen. Acá los periodistas son combatientes de los intereses de sus empresas. A mí me parece más importante el hecho de que después de un discurso salga y toque a la gente, antes que dar una conferencia de prensa a periodistas que están claramente comprados por sus empresas. Uno ya sabría lo que le va a preguntar cada periodista. Ellos no se han ganado una conferencia de prensa. Además, este país está en estado de debate, sin necesidad de esos periodistas. Yo hago en este país en el canal Encuentro un programa que se llama Filosofía aquí y ahora y fui a varios colegios de Barcelona donde impartían las lecciones con mi programa. Yo nunca creí que en este país iba a poder dar un programa de las torturas, incluso de las torturas del peronismo. Ese programa lo hago porque está este Gobierno”.
Hay millones de personas que piensan igual que Feinman. Gente convencida de que los Kirchner han logrado que la política no viva subordinada a las exigencias de los mercados, como en Europa. Gente orgullosa de que un Gobierno haya legalizado el matrimonio entre homosexuales y de que bajo su mandato se hayan juzgado a los militares de la dictadura. Cristina Fernández ganó las presidenciales de 2011 con un 54% de los votos, más que el 51% de Raúl Ricardo Alfonsín en 1983, mucho más que el 48% de Fernando de la Rúa en 1999, más que el 47% de Carlos Menem en 1989 y más que el 49,9% de Ménem en 1995; muchísimo más que el 22% con que Néstor Kirchner ganó en 2003 y más que el 45% que sacó ella misma en 2007.
“En este país, diez años atrás, la gente hacía cola en la Embajada de España para ir allá”, señala Feinmann. “De ese país quebrado, arruinado, que pedía que todos los políticos se fueran… estamos en la situación inversa. Ahora es Europa la que está en graves problemas y la Argentina está en una época de crecimiento. Y ha votado a Cristina la misma clase media que la detesta. Ella les recuerda a Eva Perón. A Evita le decían La Yegua y cuando convalecía de cáncer, pintaban viva el cáncer. A Cristina también le dicen eso y le llaman La Yegua. Lo cual expresa un enorme resentimiento machista. Debe ser muy agraviante para muchos argentinos descerebrados estar en presencia de una mujer que les demuestra que es más inteligente que ellos. Y quizás molesta sobre todo a las mujeres burguesas, porque se ponen en competencia con ella. Las peluquerías se han transformado en un residuo de chismes obscenos e impúdicos sobre la presidenta. Hablan con resentimiento porque no tienen su logos, porque no son lindas, como es ella, y porque jamás van a ser Cristina, presidenta de la República. No obstante, esa clase media vota con el bolsillo. Este Gobierno les garantiza una excelente gestión y lo que más ama nuestra clase media: la casa, el auto nuevo, la casa en el campo y las computadoras para los niños. Sin esa gente, no se explica el 54% de los votos”.
Por si no le bastara a la presidenta con el 54%, el decreto de expropiación de YPF ha sido aprobado en el Congreso argentino con el mayor respaldo de diputados y senadores conseguido durante los nueve años de Gobierno kirchnerista. Y uno de los grandes partidos opositores, la Unión Cívica Radical, ha quedado inmerso en peleas internas a raíz de la expropiación.
El decreto de YPF ha sido aprobado con el mayor respaldo de diputados y senadores en nueve años de Gobierno
Cristina Fernández tiene muchos motivos para estar contenta. Pero se le sigue quebrando la voz en los discursos cuando se le viene la imagen de Él. Él no es Dios, ni Juan Domingo Perón, ni el general San Martín, libertador de Argentina. Él es su “compañero de toda la vida”, Néstor Kirchner. Y a menudo, cuando ella lo menciona desde algún estrado, los jóvenes de La Cámpora, la asociación que lidera su hijo Máximo, le cantan: “Néstor no se murió, Néstor no se murióooo. Néstor vive en el pueblooo, ¡la puta madre que lo parióooo!” Aunque la construcción de la canción pudiese inducir a la confusión, casi todo el mundo en Argentina da por sentado que la madre aludida es un posible enemigo que pudiera haberse alegrado con la muerte de Kirchner.
Ha transcurrido más de año y medio desde su fallecimiento en octubre de 2010. Pero La Señora sigue vistiendo de negro, en un país donde no es nada frecuente el luto ante la muerte de un familiar.  Algunos amigos de la presidenta sostienen que a ella no le agrada que se hable de este tema. ¿Lo afronta como un ataque ante el supuesto uso populista del dolor? No se sabe. 
Tras la expropiación de YPF, a La Señora solo le puede nublar el horizonte el hecho de que el líder peronista Hugo Moyano saque a los sindicalistas a protestar en la calle, a reclamar un salario por encima del 25% de la inflación. La semana pasada, La Señora no invitó a Moyano al acto masivo que celebró en el Estadio porteño de Vélez. Y con eso, quedó dicho todo. “Nosotros hemos visto entrar y salir a muchos presidentes”, señala un dirigente cercano a Moyano. “La Señora actúa ahora como una diosa. Pero le convendría saber algo que cualquier sindicalista aprende muy pronto: antes de iniciar una lucha uno tiene que medir sus fuerzas y saber cómo puede terminarla”.

Revista IstoÈ diz que Cachoeira teria relações também com o governo de José Serra.

 
 
Deu na Tribuna da Internet (aqui)
 
domingo, 06 de maio de 2012 | 05:10
 
Carlos Newton

A revista IstoÉ revela que o Ministério Público de São Paulo e a Comissão Parlamentar de Inquérito  sobre o contraventor Carlinhos Cachoeira investigam um possível favorecimento do grupo do bicheiro em São Paulo, na gestão do prefeito Gilberto Kassab (PSD) e durante o mandato de José Serra (PSDB) no governo do Estado (2007-2010) e na prefeitura paulistana (2004-2006).
De acordo com reportagem, a suspeita é de que a construtora Delta, um dos principais braços do esquema montado por Cachoeira, teria sido favorecida com a ampliação do número de contratos durante essas administrações.
A Isto É afirma que os parlamentares que compõem a CPI tiveram acesso a conversas telefônicas gravadas com autorização judicial entre junho de 2011 e janeiro deste ano. Segundo a revista, as gravações apontam que a construtora Delta foi favorecida em contratos de obras de ampliação da Marginal do Tietê, na cidade de São Paulo, e na prestação de serviços de varredura de lixo na capital, que somariam mais de R$ 2 bilhões. Nas gravações, às quais a revista afirma ter tido acesso, pessoas próximas de Cachoeira fazem referências a adequações de editais e contratos para que a Delta fosse beneficiada.
Como se sabe, na última quarta-feira o Ministério Público de São Paulo instaurou inquérito civil para apurar a existência de irregularidades nas licitações, superfaturamento e conluio entre agentes públicos.
###
CAIXA 2 DO PSDB
Em depoimento para a revista, o deputado estadual João Paulo Rillo (PT) diz que a apuração sobre os contratos da Delta pode revelar um “caixa 2″ do PSDB em São Paulo. Em Brasília,  o líder tucano, senador Álvaro Dias, alega que primeiro os contratos devem ser verificados com o intuito de apontar se os valores pagos foram justos.
Mas falar em “valores justos” no que se refere à Delta parece ser até ironia. O líder do PSDB deveria ficar calado e sair de fininho.

Sebastião Nery - João Ubaldo e a cartilha do PT

 
 
Deu na Tribuna da Internet (aqui)
 
domingo, 06 de maio de 2012 | 03:05
 
Sebastião Nery

Francisco Leite Chaves, o François, presidente do Diretório da Faculdade de Direito da União dos Estudantes e do Sindicato dos Bancários da Paraíba, foi na década de 50 um dos mais ativos dirigentes nas lutas da nossa União Nacional dos Estudantes, com sua oratória vibrante e coerente.
Formado em Direito e transferido pelo Banco do Brasil para Londrina, no Paraná, preso no golpe de 64, continuou lá sua militância política. Em 74, fui a Londrina para o comício de lançamento de sua campanha para senador pelo MDB.
No aeroporto, uma charanga animava a chegada dos convidados. Quando o vi, saudei-o: “Senador François!” Ele me abraçou e disse no ouvido:
- Nada dessa história de François! Isso era na Paraíba e no Rio. Aqui sou o Leite Chaves. François aqui no Paraná é cabeleireiro e veado!
Brilhante senador, depois procurador-geral da Justiça Militar no governo Sarney, foi ele que reabriu o processo do assassinato de Rubens Paiva.
###
LOURINHO
Em 81, Brizola instalava em São Paulo o diretório estadual do PDT. Foi à tribuna um rapaz alourado, de cabelo baixo:
- Nós, os negros…
Brizola levou um susto:
- O companheiro lourinho fala em nome de quê?
- Sou o representante do movimento negro.
- Lá na Bahia do Caó (Carlos Alberto de Oliveira, negro, jornalista baiano, deputado pelo Rio) o companheiro seria o representante dos gringos.
O “lourinho” falou, bem, e continuou representando os negros paulistas.
###
MORENINHO
Paulo Guerra era governador de Pernambuco, Joaquim Guerra, o filho, candidato a deputado (elegeu-se, Arena, bom deputado). Houve festa da padroeira em Bom Conselho, Joaquim Guerra foi lá. Depois da festa religiosa, o baile. Joaquim Guerra, bem moreno, queimado de sol, solteiro, foi dançar com a filha do prefeito. O prefeito viu, chamou a mulher:
- Quem é aquele negrinho que está dançando com a menina?
- Não tem nenhum negrinho aqui.
- Aquele ali, dançando com nossa filha.
- Fale baixo, homem, não diga besteira. É o filho do governador.
- Moreninho jeitoso!
###
CARTILHA
Na escola, aprendemos que o Brasil é um país continental, múltiplo, multirracial, multicultural, multi tanta coisa.
Pois em 2005, na Secretaria Nacional dos Direitos Humanos, embora dirigida pelo jornalista mineiro Nilmario Miranda, veterano lutador das causas populares e das melhores figuras do governo, fizeram uma Cartillha do “Politicamente Correto”, de palavras proibidas.
Impressas com dinheiro público, milhares delas foram distribuídas nas repartições públicas, nas escolas, com o que se deve e não se deve dizer. Foi a volta da Santa Inquisição! Um Index vernacular. Uma censura medieval, de QI de calango, de quem tem minhoca na cabeça.
Queriam proibir “veado, negro, preto, mulato, escuro, baianada, palhaço, comunista, funcionário” etc.
###
JOÃO UBALDO
João Ubaldo Ribeiro, mestre da língua e da liberdade, jeitoso moreninho baiano, imediatamente jogou na Internet um grito perplexo, indignado, contra a Cartilha do PT:
1. “Estamos ingressando numa era totalitária, em que o governo dá o primeiro passo para instituir uma nova língua e baixar normas sobre as palavras que devemos usar? Palavras veneráveis, como “beata”, em qualquer sentido, deverão ser banidas? Será criada uma política da linguagem? Que autoridade tem essa Secretaria para emitir essas opiniões, que por enquanto podem ser apenas opiniões, mas nada impede, na ditadura mal disfarçada em que vivemos, que uma Medida Provisória venha a ser baixada?”
2. “Os escritores e jornalistas terão seus livros e textos examinados, para que se expurguem termos ou expressões condenadas? Contar piadas será tido como conduta anti-social e discriminatória? O governo é o dono da língua? As palavras “negro”, “preto”, “escuro”, e semelhantes, serão vedadas, sem qualquer contexto julgado negativo? As nuvens de chuva por acaso são brancas e alguém está insultando os negros quando diz que há nuvens negras no horizonte (e há)? Tratar-se-á como injúria ou difamação chamar de comunista alguém que até o seja, mas não se considere como tal?”
3. “Não podemos aceitar esse delírio totalitário, autoritário, (ele, sim!), asnático, deletério e potencialmente destrutivo. Não sei mais o que dizer sobre esse descalabro, escândalo, esse sinal de atraso monstruoso, que de agora em diante não deverei mais poder chamar de palhaçada, para não insultar os palhaços”.
O PT, que rasgou seu programa, naquela hora criou a Cartilha de uma nova Inquisição. Espera-se que hoje os petistas estejam arrependidos.

Carlos Chagas - A caminho do fim

 
 
Deu na Tribuna da Internet (aqui)
 
domingo, 06 de maio de 2012 | 05:00
 
Carlos Chagas

Duas semanas atrás o PMDB celebrou 46 anos de fundação, num jantar com direito à presença do vice-presidente Michel Temer e outros líderes. Nos idos de 1966, chamava-se apenas MDB, Movimento Democrático Brasileiro. O parto foi difícil. O Ato Institucional número 2, editado meses antes, extinguiu os antigos partidos e criou o bipartidarismo forçado.
Copiávamos tanto os Estados Unidos que até a sua experiência política chegou pelo correio, ainda que lá apenas a natureza das coisas levasse aos partidos Republicano e Democrata, podendo existir muitos outros, se quisessem. Aqui não. Seriam só dois, mesmo. As casuísticas regras do jogo impunham que para funcionar, as agremiações necessitariam de determinado número de deputados e de senadores.
Logo o Congresso acuado e humilhado forneceu montes de parlamentares ávidos de formar no partido do governo, denominado de Arena, Aliança Renovadora Nacional. Uns poucos corajosos buscaram fundar a legenda da oposição. Amaral Peixoto, Ulysses Guimarães, Tancredo Neves, Negrão de Lima, Mario Martins e outros conseguiram o número necessário de deputados, mas, na hora de fazer as contas, faltavam dois senadores.
Para o governo Castello Branco seria um vexame o Brasil dispor de apenas um partido, evidência a mais da ditadura que nos assolava. Sendo assim, o próprio presidente da República convocou ao seu gabinete dois leais correligionários, Rui Carneiro, da Paraíba, e José Guiomard, do Acre.
Diz a lenda que os dois senadores imaginaram a hipótese de ser convidados para ministros, espantando-se quando um constrangido marechal apelava para ingressarem no MDB. Cumpriram a missão e foram, até o fim, dois leais servidores da oposição. Por cautela, na hora de escolherem o presidente do partido, os cardeais ditos oposicionistas foram buscar um militar. Era o senador Oscar Passos, do Acre, herói da FEB e nem por sombra ligado ao regime anterior, de João Goulart e Leonel Brizola. Ulysses Guimarães ficou com a vice-presidência.
Fazendo das tripas coração, o MDB começou a atuar de forma tímida, estabelecendo-se no país o mote de que o primeiro governo militar criara dois partidos: o do “Sim” e o do “Sim senhor”!
Vieram as eleições parlamentares e muita gente pregava o voto em branco. Para acomodar os diversos grupos antes conflitantes e agora “revolucionários” desde criancinhas, inventaram a sublegenda, capaz de abrigar no guarda-chuva da Arena desafetos tradicionais como os egressos da UDN, do PSD, do PSP e outros partidos extintos. Eram na verdade três num só, em quase todos os estados.
Mais eleições, quatro anos depois, elegendo-se pelo MDB um grupo jovem, infenso à acomodação dos caciques, logo chamados de “autênticos”: Marcos Freire, Fernando Lyra, Chico Pinto, Lysâneas Maciel, Paes de Andrade, Alceu Collares e mais uns poucos, como deputados, esmeravam-se em tentar fazer oposição de verdade, denunciando o arbítrio dos detentores do poder. Eram tolerados, até para o governo fazer média internacional. Como Oscar Passos não se reelegeu para o Senado, passou a presidência a Ulysses Guimarães.
Sucederam-se Costa e Silva e Garrastazu Médici, com o país já sob o tacão do AI-5, o pior dos instrumentos de horror político. Cassações às centenas, o MDB chegou a pensar na auto-dissolução, mas seguiu em frente. A farsa das eleições presidenciais indiretas deu a vez ao general Ernesto Geisel, a ser “eleito” pelo Congresso, onde a Arena dispunha de dois terços dos deputados e senadores.
Coube aos autênticos engendrar uma reação: por que não lançar um anticandidato, já que a lei eleitoral permitia a propaganda pelo rádio e a televisão? Aproveitariam a campanha para expor críticas e idéias. Pensaram em Aliomar Baleeiro, então ministro do Supremo Tribunal Federal, que recusou. Fixaram-se em Barbosa Lima Sobrinho, presidente da ABI, que aceitou. Foi quando Ulysses Guimarães, sempre presidente, reivindicou a missão, ficando o dr. Barbosa como vice.
No dia do lançamento da candidatura, mais frustração: o presidente da República que saía, Garrastazu Médici, proibiu a transmissão. E a surpresa das surpresas: o discurso do candidato oposicionista constituiu-se numa das mais belas peças da crônica republicana. Exigiu liberdade, falou em anistia para os cassados e perseguidos e empolgou autênticos e não autênticos. “A caravela vai partir. As velas estão pandas de sonho e aladas de esperança. Posto no alto da gávea pelo povo brasileiro, espero um dia poder anunciar: “alvíssaras, meu capitão! Terra à vista! À vista, a ansiada terra da liberdade!”
A campanha rendeu frutos,  coincidindo com o desgaste dos governos militares. Nas eleições de 1974, para o Congresso, havia uma só vaga de senador por estado. Eram vinte, e o MDB elegeu dezesseis. Os caciques refugaram apresentar-se. Por via das dúvidas Ulysses, Tancredo e outros preferiram continuar candidatando-se à Câmara dos Deputados
. O partido que selecionasse correligionários dispostos ao sacrifício, nos estados, já que o rolo compressor da Arena permanecia o mesmo. Apresentaram-se Marcos Freire, por Pernambuco, Paulo Brossard, pelo Rio Grande do Sul, Roberto Saturnino, pelo Rio, Orestes Quércia, por São Paulo, Itamar Franco, por Minas, Leite Chaves, pelo Paraná, entre outros.
Foi uma surra memorável, para o governo, prenunciando que quatro anos depois, quando seriam duas as vagas de senador por estado, a oposição dominaria a casa. Isso se não elegesse também maioria na Câmara, credenciando-se a fazer o futuro presidente da República, pelas regras do jogo impostas pela ditadura.
A volta à democracia ainda estava distante e, para não perder o poder futuro, em 1977 o general Ernesto Geisel fechou o Congresso e editou o “pacote” de abril, criando o senador indireto, biônico, estabelecendo a vinculação total de votos e outros atos de arbítrio.
Mesmo assim, a sorte estava lançada. Geisel impôs o último general-presidente, João Figueiredo, tendo o MDB lançado outra dupla de anti-candidatos: o general Euler Bentes Monteiro e Paulo Brossard, que obviamente foram derrotados.
A corrente, porém, era definitiva: Figueiredo extinguiu o bipartidarismo forçado, concedeu a anistia e preparou-se para a escolha de um civil para sucedê-lo, desde que fosse da Arena, agora transformada em PDS. O MDB passou a PMDB, obrigado a acrescentar o prefixo de “partido”.
A campanha das “diretas já”, conduzida pelo partido, eletrizou a nação, ainda que sem conquistar o número necessário de votos, no Congresso. Mesmo assim, era o fim da ditadura. Passou-se para a oposição um grupo de dissidentes do partido governista, reagindo à possibilidade de Paulo Maluf tornar-se o candidato oficial. Aureliano Chaves, José Sarney, Antônio Carlos Magalhães, Jorge Bornhausen e outros ajudaram a dar a vitória a Tancredo Neves. Fossem as eleições diretas e o candidato seria Ulysses. Ainda indiretas, melhor o sagaz governador de Minas.
Sucedeu-se a tragédia, o novo presidente, fundador na Nova República, adoece na véspera da posse. Coube a Ulysses Guimarães, sempre presidente do partido, decidir que tomaria posse José Sarney, vice de Tancredo por conta da necessidade de composição com a dissidência governista.
Seguiram-se cinco anos de governo do cristão-novo no poder, compartilhado por Ulysses e o PMDB, que nas eleições seguintes elegeu todos os governadores, menos um, fazendo ampla maioria na Câmara e no Senado.
Vale parar por aqui, já que com as eleições presidenciais de 1988 o PMDB desapareceu. Deixou de ser o partido de luta que era, tornando-se ainda no governo Sarney o partido do fisiologismo. Do aproveitamento das benesses e das nomeações. Foi moralmente minguando nos governos de Fernando Collor, Itamar Franco, Fernando Henrique e Lula. Sequer esboçou um gesto de reação quando o sociólogo impôs ao Congresso a reeleição no exercício do cargo. Apoiando governos os mais dispares, lutando por favores e vantagens, perdendo até a coragem de lançar candidatos à presidência da República, o PMDB encontra-se a caminho do fim.

O engodo chamado faxina



Deu no Blog do Josias (aqui)


Faxina à Dilma: salvaram-se todos, só falta o PR



A “faxina” ministerial de Dilma Rousseff tornou-se uma história fantástica, passada num governo imaginário. Uma história bem brasileira. Todos os partidos que contribuíram para a formação do monturo retomaram os postos: o PT na Casa Civil, o PMDB no Turismo e na Agricultura, o PCdoB nos Esportes, o PP nas Cidades e o PDT no Trabalho. Falta apenas a devolução dos Transportes ao PR.
Incomodado com o papel de exceção a que sua legenda foi condenada, uma liderança do PR cogita recorrer ao que chama de “tática do chiqueiro aberto”. Consiste no seguinte: “Vamos comprar uns porcos e segui-los dia e noite. Na pior das hipóteses, a presidente vai notá-los. Na melhor, vai jogar pérolas pra eles. Jogou pros outros, por que não jogaria pros nossos?”
Beleza. Mas a aversão de Dilma à tribo dos peérres talvez leve a presidente a indagar: por que gastar dinheiro comprando porcos? É desnecessário. Neste final de semana, uma novidade tornou ainda mais fantástica a história da “faxina”. Descobriu-se que, nos Transportes, Dilma pode ter usado, inadvertidamente, detergente da marca Cachoeira.

Charge do dia





Erlich - El País, es